Categorías

Suscríbase a nuestras noticias

¿Lo sabía?

Documento sin título

Visitas

Facebook de Perú defiende la Vida

Dos buenos artículos sobre la tragedia de la fertilización asistida en nuestro país

Dos buenos artículos aparecieron en estos días sobre la defensa de los concebidos frente a las técnicas ni supervisadas, ni normadas y abortivas de las “clínicas” de fertilización que operan en el Perú. Todo ello surgió curiosamente gracias a la demanda de una pareja a la “Clínica Concebir” del grupo PRANOR que dirige el Dr. Luis Noriega. Los padres alegaban que se sentían como si le “hubieran entregado entregado un producto fallado” (se referían a su hija Marianita) porque ésta sufre del síndrome de Down y esperan que este Concebir le ayude con los gastos por un millón de soles.

El caso dio más luz a este tipo de negocio cuando señalaron que, si se hubiera realizado el Diagnóstico Génético Preimplantacional (DGP) se hubiera evitado el problema, es decir, se hubiera “descartado” a Marianita.

Así se ha expuesto a la luz pública cómo se viene eliminando seres humanos en nuestro país, ante la indiferencia de las autoridades, detrás de “batas blancas” que explotan la ansiedad de futuros padres, y que rinde muy buenos ingresos.

El primer artículo apareció el día de hoy 04 de noviembre en el diario El Comercio y es del Dr. Renzo Paccini y que lleva el sugerente título de “Un lobo con piel de cordero”. El segundo, “La tragedia de Mariana de los Ángeles” apareció el 13 de noviembre también en el diario El Comercio y es de Martha Meier Miro Quesada, periodista que ya se ha distinguido por su defensa de la vida. Aquí los artículos:

Un lobo con piel de cordero

Por: Renzo Paccini*

lobocorderoek8 300x187 Dos buenos artículos sobre la tragedia de la fertilización asistida en nuestro paísSe solía pensar que la fertilización in vitro (FIV) es algo bueno porque permite tener hijos a esposos que sufren esterilidad. Pero la verdad es que esta simplemente llegó y se estableció sin que medie un debate ético al respecto.

Una bebe de nueve meses, con síndrome de Down, ha venido a descubrirnos que estamos ante un lobo con piel de cordero: tras el disfraz de la “compasión por quien no puede tener hijos”, en el que se envuelven las clínicas que ofertan esta técnica, se esconden una cruel realidad y otros intereses.

Es inhumano e insensible negar a una pareja el derecho a tener un hijo mediante la fertilización in vitro, dicen. ¿Cuánto cuesta una FIV? ¿Quince mil dólares? No. Cuesta la vida de muchos seres humanos que, en silencio y ocultamente, mueren.

Los padres afirman que el padecimiento de Marianita “se pudo evitar con el examen genético antes de implantar el embrión [Marianita]”.

Aclaremos: dicho examen es diagnóstico, no terapéutico; es decir, no cura, solo indica presencia de enfermedad. Entonces, pensemos: ¿Cómo podría haber “evitado” el sufrimiento de la niña? No transfiriéndola al útero de la madre para que prosiga su desarrollo.

Ello significa que: o habría sido eliminada inmediatamente por las personas que realizan el procedimiento, porque no alcanzó los “estándares de calidad”; o quizá habría sido destinada (“donada”) para ser usada en investigación (lo cual significa inevitablemente su destrucción); o habría sido confinada a un congelador por tiempo indefinido.

¿Les parece a estos padres que alguna de esas alternativas es mejor para su hija?

Por lo demás, ese es procedimiento de rutina en una FIV, ese es el destino de los varios seres humanos que –sin haberles preguntado y sin que hayan dado su consentimiento libre– son puestos en la injusta carrera por llegar a nacer.

La FIV no es “unir un espermatozoide con un óvulo para obtener un embrión que se le coloca a la mujer y nace en 9 meses”. Varios de los embriones generados en el laboratorio morirán para que nazca uno y haga feliz a una pareja que cree que tiene el derecho a tener un hijo.

Porque la FIV es un experimento: su efectividad es tan baja que prácticamente es una ruleta rusa cuya posibilidad de “éxito” no supera el 35%.

¿La felicidad de esa pareja vale la vida de todos aquellos seres humanos que en estado de embrión mueren para que esta pueda ver cumplido su sueño?

Detengámonos y pensemos. ¿Qué es “inhumano e insensible”: permitirles que recurran a la FIV o negárselo? Si queremos ser justos, a la mesa de discusión deben sentarse todos los implicados, no solo la pareja que reclama el derecho a tener un hijo, sino también sus hijos, generados en un plato de vidrio en el laboratorio.

Pensemos: ¿Existe el derecho a tener un hijo? ¿Existe el derecho a “tener” un ser humano? No. Un ser humano no puede ser propiedad de otro. La historia de la humanidad enseña cuántos atropellos se pueden cometer contra la vida y dignidad humanas, usualmente de los más débiles, si aceptamos eso.

¿Se puede legislar para validar este “derecho al hijo” mediante la FIV? ¿Se puede legislar para decidir cuáles de esos seres humanos en estado embrionario se descartan, o se donan a la investigación, o a otra pareja? No.

La Constitución peruana protege al concebido siempre. La FIV es un procedimiento insalvable. Si con todo esto los peruanos reaccionamos y tomamos las medidas necesarias, entonces puede ser que –en medio de todo– la vida de Marianita cobre un nuevo sentido y nosotros progresemos como nación.

Estamos a tiempo.

(*) Médico y doctor en bioética

La tragedia de Mariana de los Ángeles

Por: Martha Meier M Q

sindrome down Dos buenos artículos sobre la tragedia de la fertilización asistida en nuestro paísTiene apenas nueve meses y como millones de seres humanos en el mundo nació con síndrome de Down (SD), un trastorno genético que se da hasta en 31 de cada diez mil nacimientos. Se equivoca quien crea que esa es la tragedia de María de los Ángeles, así se llama la pequeña. Su desgracia, su inmensa mala suerte, es haber nacido de quienes son incapaces de amarla sanamente, de quienes con aterradora frialdad la exhiben como si de un boleto a la prosperidad se tratara solicitando ayuda (económica, por supuesto).

Walter González (40) y Ana María Rodríguez (26), pareja afincada en Chiclayo, recurrieron a la fertilización in vitro ante la imposibilidad de concebir de modo natural. Así, el 24 de enero la joven mujer dio a luz a las gemelas Silvana y Mariana de los Ángeles. Hasta allí todo bien, pero resultó que una de las gemelas presentaba el trastorno genético.

No está escrito que sea tarea fácil eso de traer nuevos seres humanos al mundo y menos aún criarlos para que se conviertan en gente de bien. Todo lo contrario. Tamaña responsabilidad demanda estar preparado para asumirla con todos sus dolores, contradicciones y problemas. Quien no lo esté, mejor adopte un gato callejero que solitario por los techos buscará sus ratones.

La maternidad y la paternidad resultan, sin duda, más ardua cuando el hijo o la hija presentan algún trastorno que –como en el caso del síndrome de Down– lleva a un grado variable de atraso mental.

¿Qué hace una madre y un padre –normales se entiende– ante una situación tan dura? Pues dar amor, atención y energía para que el niño o la niña desarrolle su potencial al máximo. En más de un caso, madres de personitas con algún tipo de discapacidad o síndrome son motores de sus comunidades, logran cambios significativos en las escuelas, crean institutos especializados para enfrentar estas problemáticas, abogan por los derechos de un importante sector de la población, es decir se convierten en ejemplo y en medio de la adversidad sacan fuerzas para ayudar a sus hijos e hijas y a los de otros. Las propias empresas han dado pasos notables para la inclusión en el mercado laboral de estos muchachos y muchachas con habilidades especiales. Caso emblemático es el implementado por la familia Wong en su cadena de supermercados, un proyecto laboral e integrador de jóvenes especiales que sigue vigente pese al cambio en la administración.

Pues bien, ¿qué han hecho el ‘padre’ y la ‘madre’ de la gemela Mariana de los Ángeles? Han dicho, por ejemplo, refiriéndose a su propia hija: “Es como si nos hubieran dado un producto fallado”. ¿Qué antivalores les enseñaron en su hogar, para que puedan percibir a su hija como si fuera algo así como una licuadora defectuosa por la que deben reembolsarles su dinero?

Según estos tortolitos, los médicos debieron detectar las anomalías genéticas de Mariana de los Ángeles –en estado embrionario– antes de su implantación. ¿Pretendían acaso tirar a la basura a su hija ya concebida? Bajo la monstruosa lógica del “producto fallado”, piden ahora una millonaria indemnización. Dicen amar a su hija y quieren el dinero para “darle una mejor vida”. Ajá, ¿“mejor vida” para el “producto fallado” al que estaban dispuestos a descartar? Esa niña es su estirpe, su linaje, heredera de los genes de ambos y de sus ancestros. Aquí no hay culpables y sí una indefensa y pequeña víctima con la que pretenden lucrar.

En la Alemania nazi, Ernst Rüdin incorporó el discurso eugenésico a las políticas sanitarias de entonces. La idea de la eugenesia viene de muy antiguo y defiende la “mejora” de los rasgos hereditarios mediante intervenciones, manipulaciones y selección. Esa corriente racista, discriminadora y genocida está encarnada en este par de compatriotas. A lo largo de la historia la eugenesia justificó la segregación, la marginación, las violaciones de los derechos humanos y el genocidio de razas consideradas inferiores, para el caso también el descarte de un embrión –un ser humano concebido– que presentara un síndrome genético, como Mariana de los Ángeles. Vergüenza de peruanos ese parcito.

Presentamos informe sobre la fertilización in vitro en el Perú

fivet Presentamos informe sobre la fertilización in vitro en el PerúHemos consolidado nuestros informes sobre la fertilización in vitro en nuestro país. En ese consolidado se podrá ver:

1.- ¿En qué consiste la fertilización asistida?

2.- ¿Cómo se origina en el Perú?

3.- Los riesgos y enfermedades posibles. Manipulaciones.

4.- El “negocio”

5.- La mentira del “vacío legal”

Visitar https://www.perudefiendelavida.com//?page_id=2571

“Fecundación in vitro se suma al holocausto del aborto” señala obispo

invitro 300x180 Fecundación in vitro se suma al holocausto del aborto señala obispoEl Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, criticó la fecundación in vitro porque es una técnica que juega “con la vida y con la muerte de miles y miles de personas”, y por tanto “podríamos hablar en este caso de un nuevo holocausto, que se añade al ya conocido del aborto”.

Durante el programa Claves para un Mundo Mejor, el Prelado se refirió al Premio Nobel de Medicina que este año se otorgó a Robert Edwards por su logro –hace 30 años–, del “primer nacimiento de un ser humano mediante la técnica de la fecundación in vitro”.

“Este reconocimiento tardío pone de nuevo sobre el tapete el juicio que hay que hacer acerca de esta técnica que se ha difundido notablemente en todo el mundo y también, aunque no hay una regulación legal, en la Argentina”, expresó Mons. Aguer.

El Arzobispo recordó la dignidad del ser humano y rechazó la fecundación in vitro porque “el laboratorio no es el ámbito adecuado para el nacimiento de un ser humano”.

Además, advirtió, en esta técnica “se da una ambigüedad fundamental: pareciera que por medio de manipulación de gametos, como si tratara de un objeto industrial, se puede fabricar un ser humano”.

El Prelado aclaró que aunque “nacido en esas circunstancias, el embrión humano es un ser personal”. Sin embargo, criticó que los científicos se conviertan en dueños de la vida y de la muerte, pues “es bien sabido que para lograr un nacimiento se desperdician una cantidad notable de embriones y, por otra parte, es muy común la selección” de los mejores embriones, descartando a los demás “como objetos biológicos inservibles”.

Mons. Aguer añadió que producto de esta práctica hay ahora “miles y miles de embriones congelados en todo el mundo”, cuya suerte se desconoce; así como el enorme negocio que existe alrededor de la fecundación artificial.

Por ello, al otorgarse el Premio Nobel al creador de la fecundación in vitro, Mons. Aguer pidió reflexionar sobre “la importancia de reconocer verdades fundamentales que tienen que ver con la dignidad de la vida humana y con su carácter sagrado, desde el inicio hasta su fin natural”.

“No se puede, a cualquier precio, lograr un nacimiento para satisfacer el respetable deseo de una pareja de tener un hijo. Este deseo tiene que ajustarse a pautas éticas objetivas“, advirtió.

La doctrina católica se opone a la fecundación in vitro por dos razones primordiales: primero, porque se trata de un procedimiento contrario al orden natural de la sexualidad que atenta contra la dignidad de los esposos y del matrimonio; segundo, porque la técnica supone la eliminación de seres humanos en estado embrionario tanto fuera como dentro del vientre materno, implicando varios abortos en cada proceso.

(Tomado de Aci Prensa)

Potencia la vida: De hijo rechazado a beato de la Iglesia Católica

grozde Potencia la vida: De hijo rechazado a beato de la Iglesia Católica

Luis Grozde, primer beato mártir de Eslovenia

Era hijo ilegítimo y su madre se avergonzaba de él. De acuerdo a estas dos circunstancias la lógica de muchos grupos feministas hubiera recomendado a la madre que aborte. No era una asesina, y a pesar de la incomodidad y vergüenza, dio a luz a quien sería futuro beato y primer mártir de Eslovenia: Luis Grozde.

Nacido en la localidad eslovena de Zgornje Vodale el 27 de mayo de 1923, Luis Grozde llegó a formar parte de la Acción Católica y de Congregaciones Marianas. Llegó a formar parte de la Acción Católica tras una infancia difícil. Creció sin afecto familiar, se aisló en la soledad de los bosques y se rebeló contra su realidad. Pero en la escuela encontró la liberación y se convirtió en un excelente estudiante.

Llevado por unos amigos, ingresó en la Acción Católica y experimentó una conversión radical. Se estableció un programa de oración, aceptó responsabilidades y utilizó los estudios como instrumento de apostolado. Cada día reza y comulga, participa en retiros y en diversas actividades y se siente atraído por la vocación sacerdotal.

Una benefactora permitió que siguiera sus estudios en la capital, Liubliana, donde asistió a las celebraciones del Congreso Eucarístico de 1935, que le impresionaron. Su tía se hizo cargo de él y le envió a estudiar a la capital, Liubliana, donde destacó como un excelente alumno. Fue apasionado por la lectura y con dotes para la poesía:

Cuanta belleza en la soledad

Aunque nadie sepa de ti,

Nadie siquiera te ame.

Solo el Señor de los cielos

Vela sobre ti.

El canto del silencio – el más bello,

reflejo de belleza divina

su eco encuentra en el alma mía.

Nada tengo y sin embargo lo tengo todo.

(de la época escolar de Lojze Grozde)

Pero la situación política de Yugoslavia cambió y, tras la Segunda Guerra Mundial, surgió el comunismo promovido por Tito y la posterior persecución a la Fe católica. Optó por visitar a su familia el día de Año Nuevo de 1943 y pidió un permiso para el viaje. El 1 de enero de ese año celebró la Misa en el monasterio cisterciense de Stična y después tomó un tren, que tuvo que dejar porque las vías estaban interrumpidas. Decidió continuar andando su viaje hasta la localidad de Mirna, a cuya entrada un centinela partisano le detuvo e interrogó.

Le hallaron un librito de la misa en latín, el libro de Kempis Imitación de Cristo y un libro de la Virgen de Fátima. Fue detenido y acusado de propaganda contra el comunismo. A lo largo de la noche fue torturado hasta la muerte. Su cadáver fue hallado, días después, en los bosques cercanos a Mirna, con signos de su suplicio, aunque incorrupto. La causa de su beatificación fue introducida en el cincuenta aniversario de su muerte. El pasado mes de marzo, Benedicto XVI firmó el decreto referente a su martirio, y fue beatificado el 13 de junio de este año.

“La técnica versus la ética” (o cómo se matan a millones de personas)

balanza gente dinero bits La técnica versus la ética (o cómo se matan a millones de personas)

Parece que detrás del las clínicas de fertilización más vale el dinero que las personas

El día miércoles apareció en el diario El Comercio un muy buen artículo del Hugo Calienes Bedoya, Director de Bioética y Rector de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo de Chiclayo. En verdad nuestras felicitaciones tanto al autor del artículo como a El Comercio por evidenciar que detrás de una técnica se encuentra el drama de millones de seres humanos, sin voz, sacrificados, y enmascarados detrás de sentimientos comprensibles como el deseo de tener un hijo, pero nunca justificables con el precio que se paga.

He aquí el artículo:

La Academia sueca anunció que el ganador del deseado Premio Nobel de Fisiología y Medicina era el fisiólogo inglés Robert Geoffrey Edwards, por el desarrollo de la técnica de fecundación in vitro (FIV), que supuso un hito en la historia de la medicina y contribuyó a solucionar los problemas de fertilidad que afectan al 10% de las parejas.

Si bien la Academia está compuesta por expertos, esto no la hace inmune al error. En un campo tan importante como es la fisiología y la medicina no se puede privilegiar la técnica a secas y desconocer a su par que es la ética. Los galardones que se otorgan a estas disciplinas deben apuntar al logro de la vida buena, que se apoya en el supuesto de respeto a la dignidad de la persona. De lo contrario es una falacia.

¿Cuál es el precio que se debe pagar en dignidad y vidas de no nacidos para conseguir el hijo deseado?

Una síntesis estadística: “Son pocas, relativamente, las transferencias que se siguen de un embarazo que llegue a término. Las estadísticas más favorables afirman que solo el 45% de las parejas terminan con un hijo en casa, siempre que cada pareja candidata acepte someterse a cinco transferencias de embriones. Este resultado óptimo, publicado por el centro estrella mundial, se da en mujeres jóvenes (20 a 34 años), y disminuye con la edad: es solo del 28,9% si tienen de 35 a 39 años, y cae al 14,4% para las mayores de 40. Otras estadísticas dan cifras medias de 18,7% de embarazos (solo llegarán a término el 75% aproximadamente), lo que supone un leve aumento desde el 15% de mediados de los ochenta [...], el rendimiento de la técnica es exiguo: para obtener un niño, es necesario, en el caso óptimo, haber empleado una media de 24 embriones: para cada niño nacido, en los matrimonios sin éxito se emplean 15 embriones (5 ciclos x 3 embriones = 15) y, en el matrimonio que termina con un hijo, otros 9 (aceptando que el embarazo se consiga al tercer ciclo: 3 ciclos x 3 embriones = 9)”.

Esta información es proporcionada por las clínicas dedicadas a la FIV.

La Academia aplaude al laureado científico por haber hecho posible que cinco millones de parejas hayan conseguido tener un hijo. Con simples matemáticas calculemos cuántos embriones fecundados han perdido la vida para que uno solo se privilegie.