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“Nacer” un pequeño film en favor de la vida que causa polémica

nacer 300x285 Nacer un pequeño film en favor de la vida que causa polémicaSe llama To Be Born (Nacer) y fue “colgada” enYouTube el 8 de mayo de 2011. Se trata de un cortometraje basado en “Carta de un niño abortado” (A Letter from an Aborted Child) un cuento originalmente escrito por el padre Stephen Lesniewski y que ha logrado salvar las vidas de muchos niños.

Producida por Spirit Juice Studios, un joven estudio de cine con sede en Chicago, ha lanzado dos canales alternativos para la difusión, si bien también se puede ver íntegro el video en YouTube (http://www.tobeborn.com).

Este film ha causado polémica porque su dramatismo se basa en una supuesta carta de un niño abortado a su madre. Creen pues que el drama en el fondo es ficticio. Indudablemente la carta lo es, pero no el drama. Todos conocemos las vicisitudes de la vida de Julio César, pero no por ello le podemos quitar la aguda visión del drama que tuvo sobre ésta la obra de Shakespeare. Todos disfrutamos de la obra Oliver Twist de Dickens, pero nadie le quitará el drama que vivían los huérfanos ingleses del siglo XIX. Las obras son ficticias pero reflejan un drama verdadero.

Así, si bien la carta es ficticia, el drama del asesinato del aborto perpretado por una madre y, en este caso un médico, son reales.

¿Por qué Martin Sheen se opone al aborto?

Conocido por su papel como presidente Bartlet en el drama televisivo “The West Wing”, el actor Martin Sheen, cuyo nombre original es Ramón Estévez, ha concedido una entrevista en la que revela las razones sorprendentemente personales de su “fuerte” postura anti-aborto. En la entrevista también habla de su fe católica, en la que dice que incluye el rezo del Rosario, la creencia en la transustanciación y la comunión de los santos.

martin sheen ¿Por qué Martin Sheen se opone al aborto?

Con su esposa Jane. Ambos son padres de 4 hijos.

Sheen, un personaje complejo cuya devota vida católica y puntos de vista pro-vida no le impidieron respaldar la presidencia de Barack Obama, fue entrevistado por Gay Byrne. La entrevista fue publicada el 3 de abril en el sitio web de la emisora irlandesa RTE.

Byrne le preguntó a Sheen: “Las causas liberales que usted defiende son fácilmente identificables con las personas en el negocio del cine, pero su postura anti-aborto es por cierto muy fuerte. Y dígame lo que me dijo en el último programa de 1987 cuando le pregunté por qué es así”.

“Si hubiera habido un aborto ella no existiría”

Sheen respondió: “Bueno, hemos tenido embarazos con nuestros nietos, tres en concreto. Y dimos la bienvenida a estos niños y alentamos a las madres para que tuvieran los hijos y les dimos apoyo. Los muchachos no estaban contentos en ese momento, pero llegaron a amar a estos niños. Hemos criado tres nietos, dos de ellos están casados, ellos son algunas de las fuentes más grandes de alegría en nuestras vidas”.

Sheen señaló a continuación que su esposa Janet luchó después de la concepción de su cuarto hijo, pero optó por la vida a pesar de las circunstancias, después de hablar con un terapeuta.

Sin embargo, Byrne preguntó acerca de Janet, “¿ella no nació como producto de una violación?”. Sheen respondió que su esposa preferiría no hablar de ello, pero admite que ella fue concebida en una violación. Byrne continuó, sugiriendo que “si hubiera habido un aborto ella no existiría”.

Sheen refiere además que, inclusive después, la madre biológica de Janet consideró “arrojarla en el río Ohio”. Él dijo que ella fue criada por sus tías hasta que tuvo seis años, después que su madre, con un nuevo marido, “fue a recogerla”.

Durante la entrevista, Sheen también ofreció una breve reacción a la cuestión de las muy publicitadas correrías de su hijo Charlie Sheen que incluyen drogas y prostitutas, y la reciente cancelación del programa de televisión “Two and a Half Men” [Dos hombres y medio], en el que Charlie sobresalió como personaje.

Martin dijo que sólo había sabido de la cancelación del programa 24 horas antes de la entrevista de RTE. Dijo que él reza por su hijo Charlie “todos los días, y lo he estado haciendo durante bastante tiempo”.

En cuanto a los resultados de la situación de Charlie, dijo Martin Sheen, “no quiero ni pensar, no sé”. Señaló que interrumpiría su viaje a Malta y regresaría a casa para apoyar a su esposa a afrontar la cuestión.

Ver la entrevista aquí (en inglés).

Versión original en inglés en http://www.lifesitenews.com/news/martin-sheen-reveals-wife-was-conceived-in-rape-talks-about-strong-anti-abo

Tomado de Notifam

De conseguir la legalización del aborto en los EE.UU. a activista provida

Norma McCorvey De conseguir la legalización del aborto en los EE.UU. a activista provida

Norma McCorvey reconoció su error.

Una historia que conmueve…

Norma McCorvey, principal impulsora de la despenalización del aborto en Estados Unidos, protagonizará una película de Peter McKenzie, según informó la publicación “The Hollywood Reporter”.

McCorvey, quien utilizó el seudónimo de Jane Roe, es la protagonista del famoso caso Roe vs Wade, en el que alegó que había sido violada por una pandilla que la había dejado embarazada, y consiguió la legalización del aborto en los 50 estados de la Unión en 1973.

Años después, ella misma desmintió la historia y aseguró que sus abogadas proabortistas la habían utilizado para conseguir la aprobación del Tribunal Supremo. La mujer, de 61 años, optó por hacerse activista provida después de convertirse al catolicismo.

McCorvey, quien no pudo abortar porque el veredicto llegó después de que naciera su hija, defiende ahora a capa y espada el derecho a la vida y llevará su campaña en contra del aborto a la gran pantalla de la mano de McKenzie en una película de bajo presupuesto llamada “Doonby”.

Por su parte, el director explicó que en su thriller McCorvey interpreta a una persona mayor que intenta convencer a una joven de que no se someta a un aborto. McKenzie aclara que él no está ni a favor ni en contra del aborto, pero considera que la participación de la mujer en la cinta le da más autenticidad y será de gran ayuda en la producción, sin mencionar lo que significara de cara a la publicidad.

“Nuestra película no hará que la gente hable sobre si el aborto debería ser legal o ilegal, sino sobre algo en lo que todos deberíamos estar de acuerdo: cada aborto que se realiza significa que se perdió algo”, afirmó.

McCorvey aseguró en 2005 al canal de noticias Fox que había presentado una demanda para anular el caso Roe versus Wade. “Durante mucho tiempo asumí el peso y la culpa de haber matado a 45 millones de niños a través de la legalización del aborto. Debemos retroceder y ver las mujeres que han fallecido debido a la legalización”, aseguró. En ese entonces añadió que ya se sentía libre de culpa gracias a que había sido salvada por Jesucristo.

Por su parte, los defensores del derecho al aborto aseguran que con el aumento de estados conservadores en todo el país se están dando nuevos asaltos a este derecho logrado tras el caso Roe versus Wade.

McCorvey fue arrestada en 2009 tras interrumpir audiencias en el Senado de los Estados Unidos durante la postulación de la jueza Sonia Sotomayor, quien ha manifestado su ideología a favor del derecho de una mujer a poner fin a su embarazo.

McCorvey se manifestó en contra del aborto y criticó la labor de Obama en la gestión de protección de la vida.

(Tomado de La Tercera de Chile)

El Beato y la defensa de la vida del concebido

Juan Pablo II 692x1024 El Beato y la defensa de la vida del concebidoDurante sus 26 años de pontificado, el beato Juan Pablo II habló con insistencia y tenacidad sobre la defensa de la vida del concebido. La historia hizo que su pontificado y las corrientes abortistas, ya sean ideológicas o políticas, coincidieran al mismo tiempo. Libró una batalla continua que lo llevó a crear:

- El Consejo Pontificio para la Familia en 1981.

El Pontificio Consejo para la Familia, instituido por Juan Pablo II con el Motu Proprio Familia a Deo Instituta, sustituyó al Comité para la Familia, creado por Pablo VI en 1973. Al Consejo corresponde la promoción de la pastoral y del apostolado en campo familiar, mediante la aplicación de las enseñanzas y orientaciones del Magisterio eclesiástico para ayudar a las familias cristianas a cumplir su misión educativa y apostólica. Además, promueve y coordina los esfuerzos pastorales relacionados con el problema de la procreación responsable, y anima, sostiene y coordina las iniciativas en defensa de la vida humana en todos los estadios de su existencia, desde la concepción hasta la muerte natural.

- La Pontificia Academia para la Vida en 1994.

Sus objetivos son: estudiar, informar y formar sobre los principales problemas de biomedicina y de derecho, relativos a la promoción y a la defensa de la vida, sobre todo en la relación directa que éstos tienen con la moral cristiana y las directivas del Magisterio de la Iglesia. Para realizar estos fines, en octubre de 1994 se instituyó la fundación “Vitae Mysterium”.

- Escribir una encíclica dedicada a la defensa de la Vida, la Evangelium Vitae (El Evangelio de la Vida)  en 1995,

y a poner a uno de sus más capacitados colaboradores, el Cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, a cargo del Pontificio Consejo para la Familia durante 18 años.

Una manera de sintetizar su visión de la defensa de la vida la dio en el libro entrevista “Cruzando el umbral de la esperanza” cuando le refieren sobre este tema. Leamos una parte de la respuesta:

Pregunta: Entre los derechos «incómodos» a los que se refiere, está, en primerísimo plano, el derecho a la vida; está el deber de su defensa desde la concepción. También éste es un tema siempre recurrente -y de tonos dramáticos- en Su magisterio. Esta continua denuncia de cualquier legalización del aborto ha sido definida incluso como «obsesiva» por ciertos sectores político-culturales. Son los mismos que sostienen que las «razones humanitarias» están de su parte; de la parte que ha llevado a los Parlamentos a dictar medidas permisivas sobre la interrupción del embarazo.

Respuesta: El derecho a la vida es, para el hombre, el derecho fundamental. Y sin embargo, cierta cultura contemporánea ha querido negarlo, transformándolo en un derecho «incómodo» de defender. ¡No hay ningún otro derecho que afecte más de cerca a la existencia misma de la persona! Derecho a la vida significa derecho a venir a la luz y, luego, a perseverar en la existencia hasta su natural extinción: «Mientras vivo tengo derecho a vivir.» La cuestión del niño concebido y no nacido es un problema especialmente delicado, y sin embargo claro. La legalización de la interrupción del embarazo no es otra cosa que la autorización dada al hombre adulto -con el aval de una ley instituida- para privar de la vida al hombre no nacido y, por eso, incapaz de defenderse. Es difícil pensar en una situación más injusta, y es de verdad difícil poder hablar aquí de obsesión, desde el momento en que entra en juego un fundamental imperativo de toda conciencia recta: la defensa del derecho a la vida de un ser humano inocente e inerme.Con frecuencia la cuestión se presenta como derecho de la mujer a una libre elección frente a la vida que ya existe en ella, que ella ya lleva en su seno: la mujer tendría que tener el derecho de elegir entre dar la vida y quitar la vida al niño concebido. Cualquiera puede ver que ésta es una alternativa sólo aparente. ¡No se puede hablar de derecho a elegir euando lo que está en cuestión es un evidente mal moral, cuando se trata simplemente del mandamiento de No matar!¿Este mandamiento prevé acaso alguna exepción? La respuesta de suyo es «no»; ya que hasta la hipótesis de la legítima defensa, que no se refiere nunca a un inocente sino siempre y solamente a un agresor injusto, debe respetar el principio que los moralistas llaman principium ineulpatae tutelae (principio de defensa irreprensible): para ser legítima esa «defensa» debe llevarse a cabo de modo que inflinja el menor daño y, si es posible, que deje a salvo la vida del agresor.

El caso de un niño no nacido no entra en semejante situación. Un niño concebido en el seno de la madre no es nunca un agresor injusto, es un ser indefenso que espera ser acogido y ayudado.Es obligado reconocer que, en este campo, somos testigos de verdaderas tragedias humanas. Muchas veces la mujeres víctima del egoísmo masculino, en el sentido de que el hombre, que ha contribuido a la concepción de la nueva vida, no quiere luego hacerse cargo de ella y echa la responsabilidad sobre la mujer, como si ella fuese la única «culpable». Precisamente cuando la mujer tiene mayor necesidad de la ayuda del hombre, éste se comporta como un cínico egoísta, capaz de aprovecharse del afecto y de la debilidad, pero refractario a todo sentido de responsabilidad por el propio acto. Son problemas que conocen bien no sólo los confesionarios, sino además los tribunales de todo el mundo y, cada vez más, también los tribunales de menores.Por tanto, rechazo firmemente la fórmula pro choice («por la elección»); es necesario decidirse con valentía por la fórmula pro woman («por la mujer»), es decir, por una elección que está verdaderamente a favor de la mujer. Es ella quien paga el más alto precio no solamente por su maternidad, sino aún más por destruirla, por la supresión de la vida del niño concebido. La única actitud honesta en este caso es la de la radical solidaridad con la mujer. No es lícito dejarla sola.

Las experiencias de diversos centros asesores demuestran que la mujer no quiere suprimir la vida del niño que lleva en su seno. Si es ayudada en esta situación, y si al mismo tiempo es liberada de la intimidación del ambiente circundante, entonces es incluso capaz de heroísmo. Lo atestiguan, decía, numerosos centros asesores y, sobre todo, las casas para madres adolescentes. Parece, pues, que la mentalidad de la sociedad esté comenzando a madurar en su justa dirección, aunque todavía sean muchos esos sedicentes «benefactores» que pretenden ayudar a la mujer liberándola de la perspectiva de la maternidad.

Nos encontramos aquí en un punto, por así decir, neurálgico, sea visto tanto desde los derechos del hombre, como desde el derecho de la moral y de la pastoral. Todos estos aspectos están estrechamente unidos entre sí. Los he encontrado siempre juntos también en mi vida y en mi ministerio de sacerdote, de obispo diocesano, y luego como sucesor de Pedro, con el ámbito de responsabilidad consiguiente.Por eso, debo repetir que rechazo categóricamente toda acusación o sospecha de una presunta «obsesión» del Papa en este campo. Se trata de un problema de gran envergadura, en el que todos debemos demostrar la máxima responsabilidad y vigilancia.

No podemos permitirnos formas de permisivismo, que llevarían directamente al conculcamiento de los derechos del hombre, y también a la aniquilación de los valores fundamentales, no solamente de la vida de las personas singulares y de la familias, sino de la misma sociedad. ¿No es acaso una triste verdad eso a lo que se alude con la fuerte expresión de civilización de la muerte? Obviamente, lo contrario de la civilización de la muerte no es y no puede ser el programa de la multiplicación irresponsable de la población sobre el globo terrestre. Hay que tomar en consideración el índice demográfico.

Y la vía justa es lo que la Iglesia llama paternidad y maternidad responsables. Los centros asesores familiares de la Iglesia así lo enseñan. La paternidad y la maternidad responsables son el postulado del amor por el hombre, y son también el postulado de un auténtico amor conyugal, porque el amor no puede ser irresponsable. Su belleza está contenida en su responsabilidad. Cuando el amor es verdaderamente responsable es también verdaderamente libre. Ésta es la enseñanza que aprendí de la encíclica Humanae vitae de mi venerado predecesor Pablo Vl, y que, aun antes, había aprendido de mis jóvenes interlocutores, cónyuges y futuros cónyuges mientras escribía Amor y responsabilidad. Como he dicho, ellos mismos fueron mis educadores en ese campo. Ellos, hombres y mujeres, contribuían creativamente a la pastoral de las familias, a la pastoral de la paternidad y de la maternidad responsables, a la formación de centros asesores que tuvieron luego un óptimo desarrollo. La principal actividad de estos centros, su primera tarea, estaba y está dirigida al amor humano; en ellos se vivia y se vive la responsabilidad para el amor humano.

Historia de una madre: Decidir quién vive y quién muere

Jessica Councilfamily 580x344 Historia de una madre: Decidir quién vive y quién muere

Jessica y Clint Council con su primer hijo

Muchas veces se ha dicho que “nadie puede decidir quién vive o quién muere”. Y si bien eso es cierto, y lo suscribimos, esta historia nos muestra que en la práctica que quien está más cerca de decidirlo, es la madre embarazada. Decidir por parte de una madre siempre en favor de su hijo. Decidir que ella prefiere morir para que su hijo, como dice la historia, viva y “para darle todas las oportunidades que tuviera”.

Si no hubiera mal en el mundo, confusión, intereses económicos y políticos creados, error y egoísmo,  este blog no sería necesario, pues las mismas mujeres darían la vida por sus hijos.  Leamos la historia.

En agosto del año pasado, Jessica Council – una  mujer de 30 años de edad, madre de una hermosa criatura – notó que tenía dolor de garganta. En la misma época, también comenzó a sospechar que estaba embarazada.

Como después de dos semanas el dolor de garganta no se había ido, Jessica decidió hacerse un control. Su médico le dijo que probablemente era un bocio de tiroides, y en última instancia nada de que preocuparse. Pero sólo para estar seguro, le hizo una prueba, que él dijo que confirmó sus sospechas iniciales. Todo estaría bien, dijo.

Pero no todo estaba bien. El doctor había leído mal la prueba.

Alrededor del 15 de noviembre, Jessica comenzó a tener problemas para respirar. El 21 de noviembre ella llegó a la sala de emergencias. Luego, el 22 de noviembre, su garganta tan cerrada al punto que no podía respirar, razón por la cual los médicos le insertaron un tubo en su garganta, y le pusieron un ventilador.

Al día siguiente, el 23 de noviembre, le informaron a Jessica que tenía cáncer. Para entonces, ella también sabía con certeza que estaba embarazada.

Así comenzó un viaje que pondría la fe y las convicciones pro-vida de Jessica y su marido, Clint, a prueba en forma definitiva.

“Cada día valió la pena”

Jessica y Clint se conocieron en Greenville College School. En una larga entrevista con LifeSiteNews.com, Clint dijo que había observado a la hermosa pelirroja sentada un día en el comedor universitario, y le preguntó si podía acompañarla. Ella se negó. Pero Clint no se dio por vencido. De hecho, Clint se pasó un año y medio molestando a Jessica antes que ella accediera a salir con él. La pareja se casó dos años y medio después de eso. “Supongo cuando usted sabe que sabe”, dijo. “Tuve que trabajar muy duro para ella, pero cada día valió la pena”.

La pareja se mudó a Traveler’s Rest, Carolina del Sur, donde tuvieron un hijo y trabajaron en una obra de caridad cristiana como mentores de los jóvenes. La vida era buena: ellos eran jóvenes, estaban enamorados, tenían salud y disfrutaban la vida.

Clint señala que su esposa siempre se cuidó meticulosamente. “Ella siempre ha sido extremadamente saludable”, dijo. “Observaba que ella comía con mucho cuidado. Trató de honrar a Dios con su cuerpo. Lo ejercitó regularmente”.

Por esta razón, la última cosa que ellos esperaban era el cáncer que la atacó en agosto pasado.

No hay más opciones

Clint describe la reacción de su esposa al saber que tenía cáncer en la garganta como “una mezcla de miedo y sorpresa”. En cuanto a él, dice que sintió “todas las emociones que se pueda imaginar… a excepción de alegría. Yo era un caso perdido”.

Pero por supuesto, Jessica no era la única amenazada por el cáncer: estaba embarazada y cualquier tratamiento al que se sometiera perjudicaría casi con toda seguridad a su hijo por nacer, y posiblemente lo mataría.

El 25 de noviembre, el ginecólogo-obstetra del hospital le aconsejó a la pareja un aborto. Clint dice Jessica nunca vaciló. “Esa nunca fue una opción”, dijo. “Eso es blanco y negro”.

Pero lo que fue menos blanco y negro era si aceptaba o no tratamientos: mientras que el oncólogo dijo que la quimioterapia probablemente mataría al bebé, el ginecólogo no estaba de acuerdo, pues decía que el bebé probablemente sobreviviría, pero sufriendo daño cerebral.

“Jessica me miró, y le tomó unos pocos segundos”, dijo Clint, y “dijo no con la cabeza”. Ella también se negó a la radioterapia a causa de sus riesgos similares.

“En realidad no teníamos muchas opciones de tratamiento después de eso”, dijo Clint, señalando que la cirugía nunca fue una opción debido al lugar donde estaba localizado el cáncer.

“Ella no se despertó”

La cuestión del tratamiento surgió de nuevo cuando el bebé llegó al tercer trimestre. En ese momento, dice Clint, la decisión fue mucho más difícil, con los médicos diciendo que los riesgos eran mínimos porque el bebé estaba casi completamente desarrollado.

Sin embargo, Jessica siguió negándose a los tratamientos, para el bien de su hijo no nacido – una decisión que Clint dice que dejó a los médicos “muy confundidos”.

Clint confiesa que ni él ni su esposa sintieron que los médicos fueran totalmente sinceros respecto a los riesgos. Pero también dice que su esposa tenía otra razón para rechazar los tratamientos.

Dice que “ella sabía que iba a morir de todas formas”. “Ella no compartió eso conmigo hasta casi cuando murió… Pero pienso que ella sabía, y ella estuvo pensando que iba a dar a este bebé todas las oportunidades que pudiera”.

Aunque la pareja encontró un cierto éxito con los métodos alternativos para frenar el crecimiento del cáncer, incluyendo una estricta dieta de jugos de vegetales orgánicos y suplementos, sin tratamientos más agresivos sólo fue una cuestión de tiempo antes que el cáncer ganara la partida.

Un milagro de 23 semanas

En la noche del 5 de febrero, Jessica se fue a dormir con dolor de cabeza y náuseas. “Ella no se despertó”, dice Clint.

Al día siguiente el hospital declaró la muerte cerebral de Jessica, y los médicos entregaron a Clint el visto bueno para efectuar el parto por cesárea. El 6 de febrero, nació la pequeña “Jessi”, pesando solamente 1 libra 3 oz (538 gramos).

Los médicos habían pensado que Jessica estaba embarazada de 25 semanas, pero después que nació la bebé se dieron cuenta que probablemente tenía sólo alrededor de 23 semanas y media, que es el umbral absoluto de viabilidad.

“Sobre eso sólo puedo dar testimonio de la gracia de Dios, debido a Jessica murió justo cuando el bebé era viable para la vida fuera del útero”, dice Clint. Los médicos dicen que Jessi se está desarrollando bien.

La Confianza en Dios

En una nota escrita menos de dos semanas después de la muerte de Jessica, y enviada a un blog sobre la lucha de ella con el cáncer, Clint escribió las últimas palabras que muchos esperarían escuchar de un hombre que acaba de perder a una esposa joven a quien amaba entrañablemente.

“Alabado sea Dios, mis amigos”, dijo él. “No dudes de Dios, no estés enojado con Él por mi causa”. “Tengo el privilegio de haber tenido una esposa que estaba tan llena del amor del Padre. Alégrense conmigo, hermanos y hermanas. Dios ha bendecido a Jessica al llevarla a un lugar de perfecta paz y sin dolor. Tengo que estar agradecido por el tiempo que tuve con ella, en lugar de lamentar todas las cosas que nunca llegamos a hacer juntos. Debemos dar gracias en todas las cosas, porque ésta es la voluntad de Dios en Jesucristo”. “Gracia y Paz a todos”.