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NO SE PUEDE VOTAR por Toledo, Humala o Rodríguez Cuadros

Toledo Ollanta Ropriguez 300x150 NO SE PUEDE VOTAR por Toledo, Humala o Rodríguez CuadrosCualquier persona que busque defender la vida del recién concebido no puede votar por Toledo, ni por Ollanta, ni por Rodríguez Cuadros. Estos tres candidatos se han excluído del voto de quienes defienden la vida . Sus declaraciones han delatado posiciones antivida e ideologías que abren la posibilidad de eliminar de la vida inocente en el vientre de sus madres.

Toledo (Perú Posible)

Toledo parece aplicará, gracias a la gran influencia que tienen diversas ONG´s en su partido, especialmente feministas, avances más drásticos hacia la línea del aborto en nuestro país.

Si hacemos memoria, recordemos que gracias a él, Pilar Mazetti, su ministra de Salud, pudo impulsar e imponer contra la lógica y la ética médica la Anticoncepción Oral de Emergencia afirmando en el 2003 que la ciencia había ya demostrado de manera contundente que estaba descartado el efecto abortivo de este fármaco. En la actualidad, más de siete años después, tanto la FDA y la EMEA, las mayores instituciones de investigación científica médica del mundo, no descartan la posibilidad del efecto abortivo, y lo más curioso, es que ahora existen medicamentos basados en el mismo principio activo (Levonorgestrel) en el que que reconocen su acción sobre el endometrio, como es el caso del fármaco Mirena para combatir la menorragia.

Tenemos la grabación en que Alejandro Toledo afirma ante la prensa extranjera que el tema del aborto “hay que dejárselo a la opción de las personas” y que la Iglesia no se entrometa.

Días después en otra entrevista, ahora en Prensa Libre, Rosa María Palacios le pregunta sobre lo mismo, y él responde con un cliché “yo amo la vida”, pero nunca afirmó estar en contra del aborto.

Como vemos, es el mismo Alejandro Toledo de siempre.

Ollanta (Gana Perú)

Ollanta, influenciado por el pensamiento de izquierda, está a favor del aborto. Aunque ha logrado a la mayoría de medios, baste ver el Programa de Gobierno que se puede descargar de www.votoinformado.pe. Se lee lo siguiente:

Garantizar el pleno ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de todas las mujeres; el acceso a métodos de planificación familiar y protección contra ETS, incluyendo la AOE (Anticonceptivo Oral de Emergencia), así como el VHSIDA y la despenalización del aborto.

Segundo, en una conferencia de prensa, su asesor en temas de salud de su equipo de gobierno señala que impulsarán el protocolo de aborto terapéutico. Humala agrega  que estaría de acuerdo con el aborto si el bebé sufriría graves deformaciones que le impedirían seguir viviendo. Capaz Humala no sabe, pero eso se llama aborto eugenésico. Ver video.

Tercero, lleva en sus filas a una de las más conspicuas promotoras del aborto en el país, la abogada Rosa Mavila, la cual impulsó en la Comisión Revisora del Código Penal del Congreso, que se incluya el aborto por violación y el eugenésico; la cual tuvo recientemente un debate con Fabiola Morales en que manifestó su propuesta de despenalizar el aborto. (ver aquí)

Rodríguez Cuadros (Fuerza Social)

El ex canciller peruano, siguiendo la corriente abortista que ya había manifestado la lideresa de Fuerza Social, Susana Villarán, señaló que  él impulsaría el aborto libre hasta las 12 semanas (3 meses). Pero basta ver la lista de quiénes participan en Fuerza Social. Para muestra un botón:  Susel Paredes, quien defiende el aborto como parte del derecho de género, y que no es por nada la conspicua abogada  de los derechos de los colectivos que se agrupan bajo el acrónimo de LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Nuevamente la extraña pero ya sintomática alianza entre abortistas y colectivos LGBT.

Indudablemente, todos estos candidatos son un peligro para la defensa de la vida en nuestro país.

Potencia la vida: Son monjas y ayudan a mujeres a no abortar en la “capital del aborto de los EE.UU.”.

Sisters of Life Novices 2008 Potencia la vida: Son monjas y ayudan a mujeres a no abortar en la capital del aborto de los EE.UU..Todos los días en el corazón de Nueva York un grupo de monjas salen a la calle para que nadie se sienta abandonado. Son las Sisters of Life, o Hermanas de la Vida. Viven en el Bronx, pero recorren toda la ciudad para ayudar a personas de todo el mundo.

“Los neoyorkinos son gente maravillosa, tienen un gran amor por su ciudad y por las tradiciones de su ciudad. Nueva York es una ciudad católica en muchos sentidos, hay muchas iglesias, muchos religiosos han pasado por allí y muchas cosas maravillosas ocurren allí, dice una de las religiosas de la congregación, la hermana Maris Stella.

Ser monja en Nueva York es un desafío, también porque esta ciudad es conocida como la “capital del aborto de América”. Uno de cada 10 abortos de Estados Unidos se practican en el Estado de Nueva York. El 70% de estos tienen lugar en Manhattan.

La congregación Sisters of Life dedica gran parte de su tiempo a hablar con mujeres embarazadas que están considerando abortar. También ayudan a mujeres que han abortado y que están buscando a alguien con quien desahogarse.

“Como religiosas tenemos el gran privilegio de recibir y escuchar a estas mujeres. ¿Cuál es tu historia? ¿Cómo estás? A veces somos la primera persona que les pregunta cómo están. Tenemos unos 10.000 colaboradores en New Jersey, Nueva York y Connecticut que nos ayudan a ayudar aunque sea tomando un café con ellas, para hablar como amigos. La única monja que estas chicas han visto en su vida es la de la película Sister Act”, comenta la hermana Mariae Agnus Dei.

Cuando entran en la Orden, estas monjas hacen los tradicionales votos de pobreza, castidad y obediencia y añaden un cuarto voto, por el que se comprometen a proteger y defender la sacralidad de la vida humana.

(Tomado de Rome Reports)

Los nazis del siglo XXI o la insensibilidad de esta época

nazissigloXXI Los nazis del siglo XXI o la insensibilidad de esta épocaUn muy buen artículo, muy fuerte, pero cierto. Su autor, Antonio Torres, lo publicó en su blog, y aquí lo reproducimos, en el que hace evidente un simil entre el holocausto judío y las víctimas del aborto y cómo no nos podemos exonerar en la defensa de los más débiles. España ya sufre las consecuencias, no las suframos nosotros. Nosotros le hemos agregado la segunda parte del título de este post.

Cuando los vencedores de la 2ª Guerra Mundial se entrevistaron con los alemanes que vivían en las cercanías de los campos de concentración nazis, quedaron perplejos y horrorizados por la naturalidad y la parsimonia con la que, aquellos respetables y educados ciudadanos, se habían habituado al sistemático y espantoso exterminio de incontables víctimas indefensas e inocentes.

La misma perplejidad que mostraba George Steiner en uno de sus libros, al relatarnos cómo en uno de aquellos vastos campos de concentración, sus impecables e implacables diseñadores, decidieron conservar un bosquecito porque había sido muy apreciado en su día por Goethe, quedando así incorporado al plan urbanístico del Horror en un gesto de insultante delicadeza.

Se trataba de alemanes respetables y decentes como cualquiera de nosotros, de notable sensibilidad artística y sentimental, a quienes una letal combinación de ignorancia, propaganda, comodidad, cobardía y egoísmo, les había hecho asumir como la cosa más natural del mundo la impune y literal eliminación de tantísimas vidas inocentes.

Las chimeneas humeantes de los campos de concentración, en cuyos hornos crematorios los matarifes nazis se deshacían de los cadáveres de sus víctimas, se habían transformado ante la mirada de aquellos respetables burgueses en algo completamente natural y para nada inquietante.

Sabemos que genocidio nazi y aborto no son fenómenos comparables pues en un caso es el mismo Estado que se implica en matar por razones ideológicas y en el otro el Estado lo que hace es desatenderse de la defensa de la vida; pero si es comparable el fenómeno social de quienes miran para otro lado y dejan hacer como si no fuese con ellos el lamentable y espantoso hecho de que, en su entorno, se ataque a la vida de forma sistemática.

Las víctimas oficiales contabilizadas actualmente de ese otra forma de exterminio de seres inocentes que es el aborto, alcanzan en la actualidad la escalofriante cifra de varias decenas de millones en el mundo y cerca de un millón y medio en la propia España, sin que los españoles hayamos apenas empezado a despertar masivamente para propagar y defender una cultura de la vida que acoja, apoye y envuelva de cariño a esas otras víctimas que son las madres embarazadas con problemas, impelidas por propios y extraños a tomar una decisión que en todos los casos les causa un daño irreparable.

El próximo 26 de marzo, tanto en Madrid como en otras ciudades españolas, se celebrará por vez primera el DÍA INTERNACIONAL DE LA VIDA, y así sucederá en años sucesivos hasta lograr que no se legisle sino para apoyar a las madres embarazadas con problemas y a las personas de edad avanzada.

Los españoles de buena voluntad, independientemente de nuestras creencias religiosas y/o simpatías partidistas, no podemos quedarnos en casa y no acudir a defender la vida en las calles de nuestras ciudades, mostrando de nuevo con nuestra presencia que la vida constituye un bien absoluto, además de un derecho fundamental, que no puede quedar jamás en manos del legislador ni del gobernante de turno.

El 17 de octubre del 2009, cientos de miles de españoles salimos a las calles de Madrid para mostrar nuestra repulsa ante la difusión y aplastante presencia de esa cultura de la muerte en nuestro país, sin que ello impidiera a los actuales gobernantes de España el sacar adelante la nueva y vigente ley del aborto.

Sin embargo, se ha logrado que el jefe del partido que podría gobernar España a partir del próximo año, se haya comprometido públicamente a derogar dicha ley en cuanto accedan al poder. Se ha logrado también que siete Comunidades Autónomas, entre ellas la de Castilla-La Mancha, aprueben la Iniciativa Legislativa Popular RedMadre, promovida por el Foro Español de la Familia, cuyo objetivo es el de establecer un elenco de medidas de apoyo integral a la mujer embarazada.

La defensa de la vida representa un combate de largo recorrido y a la largo plazo, en el que hay que ir poco a poco sembrando en el conjunto de la sociedad, -incluida la clase política-, las poderosas razones y argumentos que reviertan la deriva que la cultura de la muerte ha traído a Occidente, provocando un literal suicidio demográfico en Europa y muy especialmente en España.

La próxima Manifestación en el Día Internacional de la Vida, probablemente no conduzca de forma inmediata a que nuestros futuros gobernantes y parlamentarios renuncien a legislar y aprobar de nuevo leyes permisivas en torno al aborto, como quisieran millones de españoles de buena voluntad que saben y defienden la vida como un bien absoluto y un derecho fundamental inviolable.

Pero sin duda contribuirá, otra vez, no sólo a la consolidación de la progresiva recuperación de la conciencia de nuestra sociedad, y de su clase política, en favor de una cultura abierta a la vida y la defensa de las personas más indefensas e inocentes -desde su concepción hasta el ocaso por causas naturales-, sino a que cualquier posible nueva legislación sea mucho más restrictiva, contribuyendo cuando menos al fundamental e imparable proceso de avance que impulsará a que la sociedad española en su conjunto recupere finalmente, de forma total y definitiva, el amor incondicional a la vida y el sentido común.

En la lucha por la defensa de la vida, de cuyo triunfo podemos estar seguros, pero de cuya duración no podemos hacer pronósticos, todos somos necesarios y a todos nos incumbe una profunda y grave responsabilidad. A todos, independientemente del credo religioso que en su caso profesemos y de nuestras simpatías políticas.

Cada vez somos más y cada vez estamos más cerca de lograrlo. Por eso, no debemos limitamos ni restringir la denuncia de esa cultura de la muerte al ámbito de nuestra intimidad; ni debemos tampoco reducir nuestra disconformidad y espanto a la mera queja privada y al silencio de nuestro descontento.

Hemos de salir a la calles de nuestras ciudades -todos unidos y que menos que una vez al año en el Día Internacional de la Vida-, para que nuestra voz en su defensa sea escuchada en toda España y más allá de nuestras fronteras.

Hemos de recuperar la alegría de la maternidad y la paternidad, el orgullo y honor que representa ser personas ¨mayores¨ y, por supuesto, el valor absoluto e incondicional que, en todo momento y circunstancia, representa la vida de todo ser humano.

Los nazis no hubieran podido llevar adelante su ingeniería exterminadora de seres inocentes e indefensos en los distintos campos de concentración, si las personas normales, sencillas y sensatas, -como los somos usted y yo-, hubiesen asumido la responsabilidad que cada ser humano tiene con su prójimo, aportando su granito de arena para apoyar a los más débiles.

Cierto que entonces se podían jugar incluso la vida. Pero no es ese el caso en la actualidad y las madres embarazadas con problemas, los niños por nacer, los ancianos, los enfermos terminales, las víctimas del terrorismo en nuestro país, pueden ser defendidas, apoyadas y protegidas, sin que tengamos que asumir riesgo alguno.

No hay pues ni siquiera la excusa del miedo. Nada justifica que nos quedemos en casa, maniatados por el tedio, la pereza o la desesperanza. Acudamos con nuestra familia, con nuestros amigos y conocidos, para que nuestra voz y la de los nuestros transforme el SÍ A LA VIDA en un clamor que llegue a todos los rincones de España y sea escuchado en el mundo entero.

Benedicto XVI: ” El verdadero bien de la mujer bajo ninguna circunstancia se verá cumplido con un aborto”.

El Papa Benedicto XVI con ocasión de la XVII Asamblea General de la Academia Pontificia para la Vida, dirigió a los participantes las siguientes palabras el pasado sábado 26, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico. En su discurso habló con claridad del drama del sindrome de post aborto y el papel que los médicos como a la sociedad en su conjunto, tienen de no perder de vista que el aborto es siempre un mal y que las mujeres necesitan de la verdad y la solidaridad.

Aquí el discurso: visita papa espana catedralNINO Benedicto XVI:  El verdadero bien de la mujer bajo ninguna circunstancia se verá cumplido con un aborto.

“Os acojo con alegría, con ocasión de la Asamblea anual de la Academia Pontificia para la Vida. Saludo en particular al presidente, monseñor Ignacio Carrasco de Paula, y le agradezco sus corteses palabras. ¡Dirijo mi cordial bienvenida a cada uno de vosotros! En las actividades de estos días habéis afrontado temas de relevante actualidad, que interrogan profundamente a la sociedad contemporánea y la retan a encontrar respuestas que se adecuen al bien de la persona humana.

La cuestión del síndrome post-aborto – es decir el grave malestar psíquico experimentado frecuentemente por las mujeres que han recurrido al aborto voluntario – deja oír la voz insoslayable de la conciencia moral y la herida gravísima que ésta sufre cada vez que la acción del hombre traiciona su innata vocación al bien del ser humano, y del que da testimonio. En este reflexión sería útil dirigir también la atención sobre la conciencia, a veces borrosa, de los padres de los niños, que a menudo abandonan a las mujeres embarazadas. La conciencia moral – enseña el Catecismo de la Iglesia católica – es “un juicio de la razón por el que la persona humana reconoce la cualidad moral de un acto concreto que piensa hacer, está haciendo o ha hecho” (nº 1778).

Es, de hecho, deber de la conciencia moral discernir el bien del mal en las diversas situaciones de la existencia, con el fin de que, sobre la base de este juicio, el ser humano pueda libremente orientarse hacia el bien. Muchos quisieran negar la existencia de la conciencia moral en el hombre, reduciendo su voz al resultado de condicionamientos externos o a un fenómeno puramente emotivo, y es importante afirmar que la calidad moral de la acción humana no es un valor extrínseco o bien opcional y no es ni siquiera un prerrogativa de los cristianos o de los creyentes, sino común en todo ser humano. En la conciencia moral Dios habla a cada uno y lo invita a defender la vida humana en todo momento. En este vínculo personal con el Creador está la dignidad profunda de la conciencia moral y la razón de su inviolabilidad.

En la conciencia de todo hombre – inteligencia, emotividad, voluntad – se cumple la propia vocación al bien, de manera que la elección del bien o del mal en las situaciones concretas de la existencia terminan por marcar profundamente a la persona humana en cada expresión de su ser. Todo el hombre, de hecho, queda herido cuando su actuación se desarrolla contrariamente al dictamen de la propia conciencia.

Sin embargo, aún cuando el hombre rechaza la verdad y el bien que el Creador le propone, Dios no le abandona, sino que a través de la voz de la conciencia, continúa buscándole y hablándole, para que reconozca su error y se abra a la Misericordia divina capaz de sanar cualquier herida.

Los médicos, en particular, no pueden dejar de considerar importante el grave deber de defender del engaño a la conciencia de muchas mujeres que piensan encontrar en el aborto la solución a las dificultades familiares, económicas, sociales, o a problemas de salud de sus hijos. Especialmente en esta última situación, la mujer es convencida, a menudo por los mismos médicos, de que el aborto representa no sólo una elección moralmente lícita, sino que además es un acto “terapéutico” necesario para evitar el sufrimiento del niño y de su familia y una carga “injusta” para la sociedad.

Sobre un trasfondo cultural caracterizado por el eclipse del sentido de la vida, en el que se ha atenuado la percepción común de la gravedad moral del aborto y de otras formas de atentar contra la vida humana, se exige a los médicos una especial fortaleza para continuar afirmando que el aborto no resuelve nada, pero que mata al niño, destruye a la mujer y ciega la conciencia del padre del niño, arruinando a menudo, la vida familiar.

Este deber, sin embargo, no afecta sólo a la profesión médica o a los profesionales sanitarios. Es necesario que toda la sociedad defienda el derecho a la vida del concebido y el verdadero bien de la mujer, que nunca, bajo ninguna circunstancia, verá cumplido en la elección del aborto. De la misma manera es necesario – como se ha indicado en vuestros trabajos – proveer de las ayudas necesarias a las mujeres que lamentablemente, ya han recurrido al aborto, y que ahora experimentan todo su drama moral y existencial. Hay múltiples iniciativas, a nivel diocesano o a través de entes individuales de voluntariado, que ofrecen apoyo psicológico y espiritual para una recuperación humana completa. La solidaridad de la comunidad cristiana no puede renunciar a este tipo de corresponsabilidad.

Querría recordar, a este propósito, la invitación dirigida por el Venerable Juan Pablo II a las mujeres que han recurrido al aborto:

“La Iglesia sabe cuántos condicionamientos pueden haber influido en vuestra decisión, y no duda de que en muchos casos se ha tratado de una decisión dolorosa e incluso dramática. Probablemente la herida aún no ha cicatrizado en vuestro interior. Es verdad que lo sucedido fue y sigue siendo profundamente injusto. Sin embargo, no os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza. Antes bien, comprended lo ocurrido e interpretadlo en su verdad. Si aún no lo habéis hecho, abríos con humildad y confianza al arrepentimiento: el Padre de toda misericordia os espera para ofreceros su perdón y su paz en el sacramento de la Reconciliación. Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia. Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida” (Enc. Evangelium vitae, 99).

La conciencia moral de los investigadores y de toda la sociedad está íntimimamente implicada también en el segundo tema de vuestros trabajos: el uso de bancos de cordón umbilical, para fines clínicos y de investigación. La investigación médico-científica es un valor, y por tanto un compromiso, no sólo para los investigadores sino para toda la comunidad civil. El resultado es el deber de promocionar las investigaciones éticamente válidas por parte de las instituciones, y el valor de la solidaridad de los individuos en la participación en investigaciones dirigidas a promover el bien común.

Este valor, y la necesidad de esta solidaridad, se evidencian muy bien en el caso del empleo de las células madre provenientes del cordón umbilical. Se trata de aplicaciones clínicas importantes y de investigaciones prometedoras a nivel científico, pero que para su realización, muchas dependen de la generosidad, en la donación de la sangre del cordón en el momento del parto, por parte de las parturientas. Os invito, por tanto, a todos vosotros a ser promotores de una verdadera y consciente solidaridad humana y cristiana. A este propósito, muchos investigadores médicos con razón miran con perplejidad el creciente florecer de bancos privados de almacenamiento de la sangre del cordón para exclusivo uso autólogo. Tal opción – como demuestran los trabajos de vuestra Asamblea – además de carecer de una real superioridad científica respecto a la donación del cordón, debilita el genuino espíritu de solidaridad que debe animar constantemente la búsqueda de ese bien común al que, en última instancia, tienden la ciencia y la investigación médica.

Queridos hermanos y hermanas, una vez más expreso mi gratitud al presidente y a todos los miembros de la Academia Pontificia para la Vida por el valor científico y ético con el que cumplís con vuestro compromiso al servicio del bien de la persona humana. Mi esperanza es que mantengáis siempre vivo el espíritu de auténtico servicio que hace sensibles a los corazones y a las mentes para reconocer las necesidades de los hombres que son nuestros contemporáneos. A cada uno de vosotros y a vuestros seres queridos, imparto de corazón la Bendición Apostólica”.

Líder pro-aborto: Cambiemos de estrategia…pues “ya no podemos fingir que el feto es invisible”

fetuspicture2 Líder pro aborto: Cambiemos de estrategia...pues ya no podemos fingir que el feto es invisibleFrances Kissling, la ex presidenta de las Católicas por el Derecho a Decidir (Catholics for Choice), y una figura importante dentro de la comunidad pro-aborto, le ha aconsejado al movimiento pro-aborto, que no siga ignorando la humanidad del bebé concebido, antes de que la oleada popular pro-vida, tire por la borda todas las leyes pro-aborto.

Para una columna de opinión escrita para el periódico The Washington Post en los Estados Unidos de América, la misma llevaba por título: “Bajo ataque el derecho al aborto – mientras que los activistas a favor de la opción del aborto se encuentran atrapados en otra dimensión del tiempo”.  En dicha columna, Kissling dijo que los argumentos pro-aborto  con respecto a la “privacidad” de la mujer, están peligrosamente obsoletas.

“Nosotros decimos que el aborto es una decisión que se toma en privado, y de que el Estado no tiene poder sobre el cuerpo de una mujer. Es posible que esos argumentos hayan sido efectivos durante la década de 1970, pero hoy día, no nos sirven. La idea de mantenernos enfocados en ellos, conlleva que arriesguemos perder todos los logros que hemos alcanzado”, ella señaló. “La marca ‘pro-aborto’ se ha erosionado considerablemente”.

La mentalidad pro-aborto, advirtió Kissling, se está viendo, más y más, como una mentalidad cruel e  indiferente, cuando es comparada con la cultura pro-vida. “Ya no podemos fingir que el feto es invisible”, ella dijo. “Tenemos que poner fin a la ficción de que el aborto a las 26 semanas de gestación no se diferencia del aborto a las seis semanas de gestación. El feto es más visible en aquel momento, más que antes. El movimiento pro-aborto necesita aceptar su existencia y su valor.”

Es posible que el mismo  no tenga un derecho a la vida, y que su valor no sea igual al de una mujer embarazada. Sin embargo, el acto de terminar con la vida del feto no es un evento de poco significado moral.”

Kissling dijo que la opinión popular tiende a reconocer la obligación de proteger la vida del bebé concebido, más cuando ha crecido lo suficiente para poder sobrevivir fuera del vientre materno, siendo un hecho que los proponentes del aborto ignoran por su cuenta y riesgo. “El aborto no es solamente un asunto médico. Y está presente una crudeza no intencionada en dicha alegación”, ella dijo.

Delatan nueva estrategia

Ella dijo que una parte importante de la nueva estrategia, es la de no ser demasiado ambicioso: “Desafortunadamente, no vamos a recuperar el terreno perdido.” Por lo tanto, los propulsores pro-aborto deben, “de modo claro y firme, rechazar los abortos pasada la viabilidad, excepto en casos extremos”. Según Kissling, ello debe de incluir los abortos eugenésicos de niños discapacitados, o cuando el embarazo “seriamente amenaza” la salud de la mujer, de modo que agrava su “condición médica o psiquiátrica”.

Kissling exhortó  a sus colegas a que relajen su agarre del concepto del aborto por demanda.

“Algunos de mis colegas en el movimiento a favor del derecho al aborto, resisten que siquiera haya un pequeño cambio en cuanto a los abortos durante el primer trimestre, temiendo que un compromiso es señal de debilidad”, ella señaló. “Si el movimiento pro-aborto no cambia, el control de la política pública sobre el aborto permanecerá en manos de aquellos que la quieren penalizar”.

Kissling también hizo un llamado para que se reglamenten los abortos tardíos, y así asegurar que haya razones adecuadas para obtenerlos. También abogó a favor de unas normas de observancia más estrictas para las clínicas de aborto. “También debemos trabajar para que las clínicas de aborto cumplan con las normas necesarias. No es cuestión de prohibir el acceso a la mismas, sino de asegurar que estén presentes las debidas medidas de protección”.

El mes pasado, la industria del aborto fue objeto de atención indeseada, luego que fueron arrestados el abortero Kermit Gosnell de la ciudad de Philadelphia en los Estados Unidos, junto con algunos de sus empleados sin licencia. A ellos se les imputaron cargos por el asesinato de una pasada clienta y varios niños recién nacidos. Se informó que Gosnell provocaba el nacimiento de los bebés concebidos, pasada su viabilidad, y entonces les cortaba sus médulas espinales.

Cuando la policía incursionó en la facilidad, se encontraron con una escena de suciedad en todas partes y de pisos ensangrentados, de mujeres parcialmente conscientes y gimiendo, postradas sobre muebles sucios, y de los remanentes desmembrados de niños concebidos, abarrotados en el congelador ubicado en el piso de abajo y en otras esquinas de la clínica.

(Este artículo es tomado de Notifam y fue escrito por Kathleen Gilbert)