Categorías

Suscríbase a nuestras noticias

¿Lo sabía?

Documento sin título

Visitas

Facebook de Perú defiende la Vida

El caso tristemente emblemático del Colegio de Abogados de Arequipa

cdaa El caso tristemente emblemático del Colegio de Abogados de ArequipaEn nuestro anterior post señalamos cómo los pronunciamientos del Colegio de Médicos del Perú no representa necesariamente, y a veces ni remotamente, la posición de todos los médicos del Perú. Y esto es especialmente en un tema en que se aduce que hay consenso.

Pero lo que sucedió en el Colegio de Abogados de Arequipa es la demostración clara que las Directivas de los Colegios Profesionales no aseguran la representatividad ni la seriedad con que se deberían pronunciarse institucionalmente. Indudablemente este asunto está ligado a que eneste colegio se realizó esa jornada latinoamericana de “derechos sexuales” que hemos denominado “El Aquelarre del Sur”.

En marzo del 2008, a través de una hábil maniobra de Soledad Neves de Salas, Presidenta del Comité por la Salud Sexual y Reproductiva del Consejo Regional de Arequipa, logró introducir un Protocolo Regional del Aborto Terapéutico, el cual analizaremos en otro post. Además Soledad Neves en ese momento era esposa del decano del Colegio de Abogados de Arequipa, Hugo Salas. Ambos perfiles pueden verse en la sección 3 del Aquelarre del Sur. Lo interesante es que en medio de las protestas de esta maniobra ilegal, digitada desde las ONG´s abortistas de Lima, salió el siguiente comunicado en un diario regional:

Pronunciamiento Hugo Salas 884x1024 El caso tristemente emblemático del Colegio de Abogados de Arequipa

Como pueden apreciar, el Decano junto con una comisión académica, realiza un “Pronunciamiento” y termina el aviso firmado como “Ilustre Colegio de Abogados de Arequipa”.

Pues frente a esta manipulación, llena de conflicto de intereses, un grupo de prestigiosos abogados arequipeños se vieron obligados a publicar no sólo un aviso señalando que no fueron consultados sino, además, que se oponían al Protocolo del Aborto Terapéutico. Fue publicado el 18 de  mayo del 2008.

Pronunciamiento Abogados AQP contra aborto terapéutico 723x1023 El caso tristemente emblemático del Colegio de Abogados de Arequipa

Pronunciamiento de Abogados AQP contra aborto terapéutico

Esta ha sido una demostración clarísima de cómo los Consejos de los Colegios – Profesionales no representan necesariamente a los que dicen representar y terminan convirtiéndose en feudos o argollas con intereses propios y/o  agendas ideológicas como partidarias y en está situación se repite en el caso de defensa de la vida, como sucede también en el Colegio de Abogados de Lima y su participación en el Congreso de Derechos Sexuales y Reproductivos realizado en Arequipa en la primera semana de noviembre.

La pseudorepresentatividad de las Directivas de los Colegios Profesionales

%name La pseudorepresentatividad de las Directivas de los Colegios ProfesionalesEn el Perú, los Colegios Profesionales son agremiaciones de miembros de la profesión, que buscan defender sus intereses frente al Estado y la sociedad, y que en algunos casos, sus directivas pertenecen a determinado partido político o de grupo. Quien revisa las áreas de trabajo del Colegio Médico del Perú se dará cuenta que funcionan más como un sindicato que como un ente científico. Su representatividad, por lo tanto, es más institucional que científica. Esto se demuestra por su pronunciamiento del Consejo Nacional reunido en la ciudad de Tarapoto el 30 y 31 de octubre en el cual, entre otro puntos “gremiales”, se oponen al dictamen del TC de señalar el posible efecto abortivo del la píldora sin dar ninguna explicación de fondo al dictamen. Sino, que lo más peligroso es que señalan que “está demostrado científicamente que no es abortiva”. Si fuera cierto, ni la FDA, la EMEA, ni los fabricantes se verían en la necesidad de señalar su posible efecto antianidatorio abortivo.

Eso no es serio. Aquí el pronunciamiento gremial.

CMP2nov2009 611x1024 La pseudorepresentatividad de las Directivas de los Colegios Profesionales

Como todos saben se han realizado elecciones para del Consejo Directivo Nacional para el periodo 2010-2011 y salió la lista comandada por el Dr. Ciro Maguiña.

elecciondelcomite La pseudorepresentatividad de las Directivas de los Colegios Profesionales

Comunicación oficial del resultado de las elecciones

Lamentablemente a pesar de todos los pergaminos del actual decano, que esperemos que no sea como el anterior que  llamó al concebido “producto fetal”, y a pesar que conoce la industria farmacéutica y sus procedimientos técnicos como Asesor Científico de la corporación Abeefe Bristol Myers Squibb, ha señalado que continuará la política de la anterior directiva de no reconocer el posible efecto abortivo de la píldora. Según el diario La Primera:

anunció que su gestión implica, como primeras funciones, darle impulso a la lucha legal para revertir el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que anuló la distribución gratuita del anticonceptivo oral de emergencia (AOE) en los establecimientos públicos de salud.  “Somos contundentes en este tema y vamos a mantener la lucha para que se vuelva a distribuir las pastillas”, aseguró Maguiña.

Pero veamos un poco más el detalle, el actual consejo directivo ¿a quién representa?, a los médicos del Perú. Formalmente sí, pero veamos algo de números. Según la estadísticas del Banco Mundial en 1999 habían 1.17 médicos en el Perú por cada 1000 habitantes. Esta cifra indudablemente se ha incrementado de manera significativa. Baste decir que un ex decano señaló que en el Perú egresan anualmente 2550 cuando sólo se necesitan 500.  Supongamos que en esos 10 años haya llegado a 1.27 médicos por cada 1000 habitantes (a un aumento de 0.01% al año). Pues si fuera así, en la actualidad habrían en el Perú, con una población estimada en 29 millones de habitantes,  36,800 médicos aproximadamente. Para las elecciones de este año votaron cerca de 23,000 médicos, es decir sólo un aproximado del 50%.

Esta actitud nos recuerda lo que pasó el 2004 cuando el Colegio Médico del Perú, cuando era decano del mismo el Dr. Isaías Peñaloza, negándose a cualquier debate científico imparcial y en total apoyo a la afirmación que la “píldora del día siguiente no era abortiva” de la ministra Mazzetti, obligó a un número de cerca de 200 médicos a pronunciarse en contra de este atropello y de la complicidad de su Colegio profesional. En esos momentos , octubre del 2004, la OMS en su propia site web reconocía el tercer efecto abortivo.

Aquí está el pronunciamiento que apareció el 14 de octubre del 2004 en la página 5 del diario Correo:

cms1 La pseudorepresentatividad de las Directivas de los Colegios Profesionales

Hacer click encima para ver el pronunciamiento mejor

Todo ello nos lleva a señalar dos puntos: que la representatividad del Colegio Médico del Perú es relativa a que representan “a todos los médicos del Perú”, y lamentamos que actual decano continúe una política que no deja clara el por qué los principales organismos internacionales de análisis farmacológicos no descartan el efecto abortivo.

La Canción de Polo Campos en contra del aborto y en favor del niño concebido

augusto polo campos La Canción de Polo Campos en contra del aborto y en favor del niño concebidoUn amigo de este blog nos ha pasado una entrevista casual realizada en Radio Capital. Cuando le preguntaron sobre lo que pensaba sobre el aborto al compositor peruano Augusto Polo Campos, el famoso autor de “Contigo Perú” no tuvo mejor idea de mostrar su defensa del que está como nacer, “mi mayor experiencia es de haber sido hijo”, de cantar una composición suya de hace 22 años y que ganó el concurso “Medio Mundo” realizado en Guayaquil, Ecuador.

La letra es la siguiente y al final se puede escuchar el audio:

Canto del Niño en peligro de no Nacer

de Augusto Polo Campos

¡Aún no me dejes morir!
Lo pido por caridad,
aunque sea amargo vivir,
¡Tú!, no me mates, mamá.

No tengo uso de razón,
pero sé lo que pretendes.
Parece que no comprendes
que me hiciste un corazón.

Si no me das tu perdón,
porque lo que hoy te hago sufrir;
¡Déjame al menos vivir!,
para morir en tus brazos.
Y aunque me llames malpaso,
aún no me dejes morir…

Vives tú,
porque naciste del naciste del cariño de tu madre.
Y porque tuviste un padre que te esperó,
y lo quisiste.
Al calor de ellos naciste
y te enseñaron bondad.
Si hoy vives en la orfandad,
tenme a mí que yo soy tu hijo.

¡Piensa madre!
No lo exijo,
lo pido por caridad.

¿Piensas acaso querer aquel  te pide mi muerte?
Recuerda… juro quererte cuando ocasionó mi ser.
Hoy me prohíbe nacer, sin temor a delinquir.
Perfecciona su mentir, reniega de mí.
Y olvida, que Dios nos manda la vida aunque sea amargo vivir.

¡Madre! ¡Déjame nacer!

No te pido explicaciones si acaso te vuelvo a ver.

¡Madre! ¡Déjame nacer!

No importa el que se dirá
porque si la sociedad te acusa por tus deslices,
más fuerte es mi voz que dice:

¡Tú! no me mates, mamá…

Escuche el audio de la entrevista y Augusto Polo Campos interpretándola: audio icon4 La Canción de Polo Campos en contra del aborto y en favor del niño concebido

Tu opinión importa….pero hay otras que importan más

radiocapital1 Tu opinión importa....pero hay otras que importan más

El lobby mediático de los grupos pro abortistas, los de “mente abierta” (así se denomina ahora los que consideran que al aborto es viable en muchos medios), tiene mucha fuerza en los medios limeños. Lo que sí nos llama la atención es que Radio Capital tenga una posición no oficial, pero parece que oficiosa, a través de varios de sus conductores (Magaly Medina, Jorge Bruce y Carlos Carlín y antes Claudia Cisneros) a favor del aborto o de las ONG´s feministas a las cuáles consideran “mártires” de los grupos “fundamentalistas” y “ensotanados” que defienden la vida.

Lo que preocupa es que frente a temas que se sabe que hay polémica, los conductores asumen una posición claramente pro estas ONG´s, es decir, asumen su agenda, con lo cual Radio Capital del Grupo RPP, se convierte, queriéndolo o no, en una difusora de estas ideas. Es más, cuando llama alguna persona que no están de acuerdo a  su posición tienden a cortarla, hacen burla, o no las tratan con el respeto que le dan a las que están de acuerdo.

magaly jannet 300x203 Tu opinión importa....pero hay otras que importan más

Magaly Medina y Jeanette Llaja

Esta situación llegó a cotas de histeria en favor del aborto cuando Magaly Medina, porque “su opinión importa” y Jeannette Llaja hicieron toda una apología del aborto y a favor de la AOE. Fue el 24 de noviembre, un día previo al 25 de noviembre, “Día de la no violencia contra la mujer”, señalando que la mujer es dueña de su cuerpo, que el aborto es una defensa de la vida de la mujer, que los niños pobres mejor que no nazcan porque van a ser pobres, que son necesarias clínicas abortistas, que el TC se contradice lo cual es mentira.

El espacio parecía comprado por el Colectivo 25 de noviembre o Demus.

Este audio es una muestra de la difusión de estas ideas en que está cayendo Radio Capital.

Por otro lado, una pregunta sensata, Magaly Medina puede tener ideas muy personales sobre este tema, pero ¿se informa al respecto? Es decir, si tu opinión importa, ¿porque no le das importancia y te informas mejor?

Aquí el audio:

audio icon3 Tu opinión importa....pero hay otras que importan más

La Declaración de Manhattan. La denuncia de la agenda abortista en EE.UU.

Frente al nuevo plan de salud que el presidente de los EE.UU. Barack Obama quiere hacer aprobar en el Congreso de su país, líderes católicos, protestantes, ortodoxos, han suscrito una declaración denominada “La Declaración de Manhattan” para unidos defender la vida y la familia. A continuación le presentamos el análisis de Sandro Magister, un experto vaticanólogo, pero que analiza las consecuencias de esta declaración, pero también la ya “clara batalla cultural” entre los valores en favor de la vida y la familia y los que están moviendo otras agendas en el Primer del Mundo.

La “Declaración de Manhattan”: el manifiesto que remece Estados Unidos

ROMA, 25 noviembre 2009 – En este extremo del Atlántico la noticia ha pasado casi desapercibida: aquella referente a un fuerte llamado público a defender la vida, el matrimonio, la libertad religiosa, y la objeción de conciencia, lanzado conjuntamente – cosa rara – por exponentes de primerísimo plano de la Iglesia católica, de las Iglesias ortodoxas, de la Comunión anglicana y de las comunidades evangélicas de los Estados Unidos.

declaracionmanhattan La Declaración de Manhattan. La denuncia de la agenda abortista en EE.UU.Entre los líderes religiosos que han presentado el llamamiento en público, el viernes 20 de noviembre en el National Press Club di Washington (en la foto) estaban el arzobispo de Filadelfia, el cardenal Justin Rigali, el arzobispo de Washington, Donald W. Wuerl, y el obispo de Denver, Charles J. Chaput.

Y entre los 152 primeros que suscriben el llamado están otros 11 arzobispos y obispos católicos de los Estados Unidos: el cardenal Adam Maida, de Detroit, Timothy Dolan, de New York, John J. Myers, de Newark, John Nienstedt, de Saint Paul y Minneapolis, Joseph F. Naumann, de Kansas City, Joseph E. Kurtz, de Louisville, Thomas J. Olmsted, de Phoenix, Michael J. Sheridan, de Colorado Springs, Salvatore J. Cordileone, de Oakland, Richard J. Malone, de Portland, David A. Zubik, de Pittsburg.

El llamado, de 4.700 palabras, lleva por título: “Manhattan Declaration: A Call of Christian Conscience [Declaración de Manhattan. Un llamado de la conciencia cristiana]” y ha tomado nombre de la zona de New York en donde se discutió y decidió su publicación el pasado mes de setiembre.

La redacción final del texto fue confiada al católico Robert P. George, profesor de derecho en la Universidad de Princeton, a los evangélicos Chuck Colson y Timothy George, este último profesor de la Beeson Divinity School, en la Universidad de Samford, en Birmigham, Alabama.

Entre los otros firmantes figuran el metropolitano Jonah Paffhausen, primado de la Iglesia ortodoxa en Estados Unidos, el arcipreste Chad Hatfield, del seminario teológico ortodoxo de San Vladimiro, el reverendo William Owens, presidente de la Coalition of African-American Pastors, y dos notorios personajes de la Comunión anglicana: Robert Wm. Duncan, primado de la Anglican Church in North America, y Peter J. Akinola, primado de la Anglican Church en Nigeria.

Entre los católicos, obispos aparte, han suscrito el llamado el jesuita Joseph D. Fessio, discípulo de Joseph Ratzinger y fundador de la editorial Ignatius Press, William Donohue, presidente de la Catholic League, Jody Bottum, director de la revista “First Things”, George Weigel, miembro del Ethics and Public Policy Center.

La “Declaración de Manhattan” no cae en el aire sino en un momento crítico para la sociedad y la política de los Estados Unidos: precisamente mientras la administración de Barack Obama está muy afanada en hacer pasar un plan de reforma de la atención de salud en los Estados Unidos.

Defendiendo la vida humana desde la concepción y el derecho a la objeción de conciencia, el llamado contesta dos puntos puestos en peligro por el proyecto de reforma actualmente en discusión en el Senado.

En el Congreso el peligro ha sido destapado gracias a una apremiante acción de lobby conducida a plena luz del día por el episcopado católico. Después que el voto final había garantizado tanto el derecho a la objeción de conciencia así como el bloqueo de cualquier financiamiento público al aborto, la conferencia episcopal había reivindicado este resultado como un “triunfo”. Pero ahora en el Senado la batalla ha vuelto a comenzar desde el inicio, sobre un texto base que de nuevo la Iglesia juzga inaceptable. La conferencia episcopal ya ha dirigido a los senadores una carta indicando las modificaciones que quisiera que fueran aportadas a todos los puntos controversiales.

Pero ahora además está la ecuménica “Declaración de Manhattan”, cuyo último capítulo, titulada “Leyes injustas”, termina con este anuncio solemne:

“No nos dejaremos reducir al silencio o a la aceptación sumisa o a la violación de nuestras conciencias por ningún poder en la tierra, sea este cultural o político, sin importar las consecuencias que esto pueda tener para nosotros”.

E inmediatamente después:

“Daremos al César lo que es del César, en todo y con generosidad. Pero bajo ninguna circunstancia le daremos al César lo que es de Dios”.

En un pasaje inicial, el llamado también dice esto:

“Mientras la opinión pública se ha movido en una dirección ‘pro-life’, fuerzas poderosas y decididas están trabajando para expandir el aborto, la investigación que destruye embriones, el suicidio asistido y la eutanasia”.

Y es verdad. Según las más recientes encuestas, la opinión pública en los Estados Unidos está virando sensiblemente hacia una mayor defensa de al vida del concebido.

De 1995 al 2008 todos los sondeos habían registrado una prevalencia de los pro-choice respecto a los por-life, con diferencia neta: los primeros con el 49 por ciento, los segundos con el 42. En cambio, hoy, las posiciones se han invertido. Los pro-choice han bajado al 46 por ciento, y los pro-life han subido al 47 por ciento, superándolos.

Por lo tanto, los líderes religiosos que apremian a Obama en los terrenos minados del aborto, del matrimonio entre homosexuales, de la eutanasia, saben que tienen con ellos una amplia y creciente parte de la sociedad estadounidense.

El lanzamiento de la “Declaración de Manhattan” ha tenido un fuerte eco en los medios de los Estado Unidos, sin que ninguno protestase contra esta “ingerencia” política de las Iglesias.

Pero los Estados Unidos están hechos así. En esa nación existe desde siempre una rigurosa separación entre las religiones y el Estado. Los concordatos no existen y ni siquiera son concebibles. Pero precisamente por esto se reconoce a las Iglesias la libertad de hablar y de actuar en campo público.

En Europa el paisaje es muy diferente. Aquí la “laicidad” está pensada y aplicada en conflicto, latente o explícito, con las Iglesias.

Esto también es, quizá, un motivo del silencio que en Europa, en Italia, en Roma, ha cubierto la “Declaración de Manhattan”. Es considerada un fenómeno típicamente estadounidense, extraño a los cánones de juicio europeo.

Una diferencia análoga de aproximación existe en la comunión eucarística negada a los políticos católicos pro-aborto. En los Estados Unidos la controversia es muy viva, mientras a este lado del Atlántico no. Esta sensibilidad diferente divide también a la jerarquía de la Iglesia católica: en Europa y en Roma la cuestión es prácticamente ignorada, dejada a la conciencia de los individuos.

Sin embargo, se debe notar que sobre este punto algo está cambiando en el Viejo Continente. Y no sólo porque hay un Papa como Benedicto XVI que declaradamente prefiere el modelo americano de relaciones entre las Iglesias y el Estado.

Una señal vino hace pocos días desde España, donde la Iglesia católica está en litigio con un gobierno ideológicamente hostil, el de José Luis Rodríguez Zapatero, y donde se prepara una ley que liberaliza el aborto más de cuanto ya lo es.

Según cuanto ha referido “L’Osservatore Romano”, el secretario general de la conferencia episcopal española, el obispo Juan Antonio Martínez Camino, no ha dudado en advertir a los políticos católicos que, si votan por el sí a dicha ley, no podrán ser admitidos a la comunión eucarística, porque se pondrían en una situación objetiva de “pecado público”.

No sólo. Monseñor Martínez Camino ha agregado que quien sostiene que es moralmente legítimo asesinar a un niño por nacer se pone en contradicción con la fe católica y por lo tanto corre el riesgo de caer en la herejía y en la excomunión “latae sententiae”, es decir, automática.

Es la primera vez que en Europa se oyen palabras tan “americanas” de parte de un dirigente de una conferencia episcopal.

Pero regresemos a la “Declaración de Manhattan”. El texto completo, con la lista de los primeros 152 firmantes, está en esta página web:

> Manhattan Declaration: A Call of Christian Conscience

Mientras que a continuación, traducido, presentamos el texto abreviado, difundido junto al texto completo de la “Declaración”:

Manhattan Declaration Executive Summary

20 de noviembre de 2009

Los cristianos, cuando han dado vida a los más altos ideales de la propia fe, han defendido al débil y al vulnerable y han trabajado incansablemente para proteger y reforzar las instituciones vitales de la sociedad civil, comenzando por la familia.

Somos cristianos ortodoxos, católicos y evangélicos que se han unido en esta hora para reafirmar verdades fundamentales sobre la justicia y el bien común, y para hacer un llamado a nuestros conciudadanos, creyentes o no creyentes, para que se unan a nosotros en la defensa que hacemos de ellos. Estas verdades son (1) la sacralidad de la vida humana, (2) la dignidad del matrimonio como unión conyugal del esposo y la esposa, y (3) los derechos de conciencia y libertad religiosa. En la medida que estas verdades son fundamentales para la dignidad humana y el bienestar de la sociedad, son inviolables y no negociables. Dado que están sometidos cada vez más al ataque de poderosas fuerzas en nuestra cultura, hoy nos sentimos en el deber de alzar nuestra voz en su defensa, y de comprometernos en rendirles honor, sin importar las presiones que nos sobrevengan sobre nosotros y nuestras instituciones para que los abandonemos o que cedamos respecto a ellos. Hacemos este compromiso no como partidarios de un grupo político, sino como seguidores de Jesucristo, el Señor crucificado y resucitado, que es el Camino, la Verdad y la Vida.

Vida humana

Las vidas de los no nacidos, de los discapacitados y de los ancianos están cada vez más amenazadas. Mientras la opinión pública se ha movido en una dirección ‘pro-life’, fuerzas poderosas y decididas están trabajando para expandir el aborto, la investigación que destruye embriones, el suicidio asistido y la eutanasia. A pesar de que la protección del débil y vulnerable es la primera obligación del gobierno, hoy el poder del gobierno está frecuentemente enlistado en la causa de promover lo que el Papa Juan Pablo II llamó “la cultura de muerte”. Nos esforzamos en trabajar incesantemente por la igual protección de todo ser humano inocente en cualquier etapa de desarrollo y en cualquier condición. Rechazaremos el permitirnos a nosotros o a nuestras instituciones el involucrarnos en la eliminación de una vida humana, y daremos nuestro apoyo de todas las formas posibles a aquellos que, en conciencia, hagan lo mismo.

Matrimonio

La institución del matrimonio, ya herido por la promiscuidad, la infidelidad y el divorcio, está en riesgo de ser redefinido, y por lo tanto, trastornado. El matrimonio es la institución originaria y más importante para sostener la salud, la educación y el bienestar de todos. Donde el matrimonio es erosionado, surgen las patologías sociales. El impulso de redefinir el matrimonio es un síntoma, más que la causa, de la erosión de la cultura del matrimonio. Ello refleja que ya no se entiende el significado del matrimonio como incorporado en nuestras leyes civiles así como en nuestras tradiciones religiosas. Es decisivo que ese impulso sea resistido, ya que ceder al mismo significaría abandonar la posibilidad de restaurar una justa concepción del matrimonio, con ello, la esperanza de una saludable cultura del matrimonio. Pondrá en su lugar la falsa y destructiva creencia de que el matrimonio es lo mismo que una aventura sentimental y otras satisfacciones para personas adultas, y no por su naturaleza intrínseca, con el único carácter y valor de acto y relación cuyo significado está dado por su capacidad de generar, promover y proteger la vida. El matrimonio no es una “construcción social”, sino más bien una realidad objetiva: la unión pactada ente esposo y esposa, que es deber de la ley reconocer, honorar y proteger.

Libertad religiosa

La libertad de religión y los derechos de conciencia están gravemente en peligro. La amenaza a estos principios fundamentales de justicia es evidente en los esfuerzos por debilitar o eliminar la objeción de conciencia para los profesionales y las instituciones de la salud, y en las disposiciones antidiscriminatorias que son usadas como armas para forzar a las instituciones religiosas, de caridad, negocios, y proveedores de servicios el aceptar (y hasta facilitar) actividades y relaciones que juzgan inmorales, o que van más allá del negocio. Los ataques a la libertad religiosa son serias amenazas no sólo para los individuos, sino también para las instituciones de la sociedad civil incluyendo a las familias, caridades y comunidades religiosas. La salud y bienestar de esas instituciones ofrecen un indispensable amortiguador contra el prepotente poder de gobierno y es esencial para el florecimiento de cualquier otra institución – incluyendo el mismo gobierno – de la que la sociedad depende.

Leyes injustas

Como cristianos, creemos en la ley y respetamos la autoridad de los gobernantes terrenos. Consideramos un privilegio especial el vivir en una sociedad democrática donde las exigencias morales de la ley son aún más fuertes en nosotros en virtud de los derechos de todos los ciudadanos a participar en el proceso político. Pero también en un régimen democrático, las leyes pueden ser injustas. Y desde el inicio, nuestra fe nos ha enseñado que la desobediencia civil es necesaria frente a leyes gravemente injustas o leyes que pretenden que hagamos lo que es injusto o inmoral. Tales leyes carecen del poder vinculante en conciencia porque ellas no pueden reivindicar ninguna autoridad más allá de la mera voluntad humana.

Por lo tanto, ha de saberse que no daremos nuestro consentimiento a ningún edicto que nos obligue a nosotros o a las instituciones que dirigimos a participar en o facilitar abortos, investigaciones que destruyen embriones, suicidio asistido, eutanasia, o cualquier otro acto que viole el principio de la profunda, inherente e igual dignidad de todo y cada uno de los miembros de la familia humana.

Además, ha de saberse que no nos inclinaremos ante ninguna regla que nos obligue a bendecir asociaciones sexuales inmorales, a tratarlas como matrimonios o sus equivalentes, o que nos impida proclamar la verdad, como la conocemos, sobre la moralidad, el matrimonio y la familia.

Además, ha de saberse que no nos dejaremos reducir al silencio o a la aceptación sumisa o a la violación de nuestras conciencias por ningún poder en la tierra, sea este cultural o político, sin importar las consecuencias que esto pueda tener para nosotros”.

Daremos al César lo que es del César, en todo y con generosidad. Pero bajo ninguna circunstancia le daremos al César lo que es de Dios.