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Los 4 puntos del “Compromiso por el Perú”: Defensa de la Vida, la Familia, la Educación y la Libertad Religiosa

El acto que se realizó la noche del 17 de julio fue trascendental e histórico y poco se ha difundido el texto que consigna los cuatro puntos  en los cuales se comprometieron la mayoría de Iglesias y diversos partidos políticos para promover y defender en el Perú una serie de valores y derechos que garantizan la justicia y el bien común de la Nación.  Es importante consignar nombres y compromisos con cara a las futuras elecciones presidenciales.

Representantes de los partidos políticos que suscribieron el compromiso

a) Partido Popular Cristiano. Firmó el Dr. Luis Bedoya Reyes.

b) Partido Aprista Peruano. Firmó el  Dr.  Jorge del Castillo

c) Partido Solidaridad Nacional. Firmó la Dra. Fabiola Morales.

d) Partido Orden . Firmó el Dr. Ántero Flores Araoz

Otros partidos que suscribieron el compromiso fueron Fuerza Popular, Perú Más y Restauración Nacional.  Cabe resaltar que estuvieron ausentes como es de suponer Gana Perú, el partido del actual gobierno; Perú Posible, cuyo líder Alejandro Toledo señaló su apoyo al aborto; diversos partidos de Izquierda (siempre vinculados a grupos feministas). Llama la atención la ausencia de Acción Popular y de Somos Perú

Iglesias y Comunidades Religiosas que firmaron:

Iglesia Católica. Firmó Monseñor Salvador Piñeiro, Presidente de la Conferencia Episcopal,

Concilio Nacional Evangélico. Firmó el Reverendo Enrique Alva, Presidente

Iglesia Anglicana. Firmó Monseñor William Godfrey,  Obispo Diocesano de Lima

Iglesia Adventista. Firmó el Reverendo Daniel Vallejo,  Director

También se hicieron presentes representantes de la Iglesias Cristianas Evangélicas, la iglesia Mormona, la iglesia Ortodoxa, la asociación Islámica, la comunidad judía, budista y bahai. Cabe resaltar que las Iglesias  presentes representaban a un 95% de los peruanos que se encuentran identificados con ellas.

De acuerdo al Boletín del Population Research Institute, el evento fue clausurado por Monseñor Javier del Rio, Arzobispo de Arequipa que saludó esta iniciativa. En su discurso destacó que era la pirmera vez en la historia del Perú que se suscribía un acuerdo de esta naturaleza y amplio consenso que suscitaba. Explicó que es una repuesta auspiciosa para el país ante la necesidad de hacerle frente a la cultura de la muerte que intenta imponernos sus ideologías, que sólo busca menoscabar los valores y principios del Perú. También se contó con las palabras del Director de la Biblioteca Nacional Dr. Ramon Mujica Pinilla, para finalizar con el canto del Himno Nacional con todos los invitados a dicho evento.

TEXTO DE “COMPROMISO POR EL PERÚ”

Ante la profunda crisis de valores que se va extendiendo en nuestro país, las comunidades religiosas y partidos políticos que suscribimos el presente documento nos comprometemos y convocamos a todos los peruanos a unir esfuerzos para que la comunión, el respeto mutuo, la solidaridad, la justicia y el bien común prevalezcan en nosotros y en nuestra Nación, para lo cual es preciso promover, entre otros, lo siguiente:

1. El derecho y respeto a la vida
Resulta fundamental que la sociedad y el Estado reconozcan y defiendan el valor y la inviolabilidad de toda vida humana, desde su concepción hasta su extinción natural, así como el derecho de toda persona a una vida digna.

2. La libertad religiosa
Derecho que todos debemos respetar, pues la búsqueda de Dios, el destino trascendente del ser humano, el desarrollo y fortalecimiento de la vida espiritual contribuyen decididamente a la convivencia pacífica y al logro del bien común y de la justicia social.

3. La defensa y promoción del matrimonio y la familia
El matrimonio, conformado por un varón y una mujer unidos de modo estable, así como la familia que de él deriva, constituyen la base fundamental de la sociedad. Por ello, resulta primordial defender ambas instituciones, promover los principios que las sustentan y las normas que favorezcan su consolidación y la consecución de sus fines.

4. El derecho a la educación
Es cada vez más urgente que nuestros niños y jóvenes reciban una adecuada y oportuna educación integral, que incluya el desarrollo del conocimiento, la formación espiritual y física del educando, respetando siempre el legítimo e inalienable derecho de los padres sobre la educación de sus hijos.

Lima 17 de julio del 201

El acuerdo se firmó en el auditorio “Mario Vargas Llosa” de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), una ironía histórica pues el nobel peruano por su ideología liberal jamás firmaría ese documento.  Asimismo, el pergamino con el “Compromiso por el Perú” permanecerá en custodia y exhibición en la BNP como un documento histórico que dará testimonio del esfuerzo que realizan las diversas religiones presentes en el país para lograr una vida digna para todos los peruanos.

Útil documento para descargar y compartir sobre el Protocolo del Aborto Terapéutico

Un útil y oportuno documento, frente a la tozudez del Estado peruano, infiltrado por ideologías antivida, ha salido para ser difundido sobre el protocolo de aborto terapéutico, titulado “Aborto terapéutico. Por qué derogar su polémico protocolo”. Como muchos han señalado,  dicho protocolo sirve en el fondo como primer peldaño o rendija por la cual se abrirán paso otros tipo de abortos como el de violación o el eugenésico.

Este documento ha sido publicado por el Arzobispado de Piura ha pedido de su Arzobispo, Mons José Antonio Eguren, que también es Presidente de la Comisión Episcopal de Familia y Defensa de la Vida. Los argumentos que expone no son religiosos, sino médicos y jurídicos.

Dicho documento explica de manera clara y contundente los peligros que trae este protocolo. Toca los siguientes temas:

a) El aborto no es un derecho humano.

b) ¿Por qué el aborto debe permanecer penalizado.

c) Los problemas jurídicos del Protocolo.

d) El mito que la ONU ordene al Perú el implantar el protocolo.

e) El mito creado por las feministas sobre el caso Karen Llantoy

f) Aborto eugenésico y por violación

g) Lo que no se cuenta respecto al aborto.

El documento se puede descargar haciendo click sobre el link de abajo:

Descargar aquí : “Aborto terapéutico. Por qué derogar su polémico protocolo. pdf

Si la línea está saturada, descárgalo aquí también, a través del servicio Storegate.

El caso de España: lo que podría pasarle a Perú con el aborto terapéutico

por Manuel Ugarte Cornejo (tomado de Diario Encuentro- Arequipa)

Los defensores de la Guía Técnica para el aborto “terapéutico” que se acaba de aprobar en el Perú, afirman que éste ha sido autorizado porque “va a salvar vidas”. Así lo han dicho, o dado a entender, las ministras Carmen Omonte, de la Mujer, y Midori de Habich, de Salud. Pues bien, si este es su argumento principal, entonces preguntemos: ¿Existen datos reales que avalen la certeza de esta afirmación? ¿Existen casos de países que aprobaron “protocolos” similares, cuya situación actual nos permita hacer alguna comparación en este sentido?

Responder a estas dudas nos obliga a dejar de lado —momentáneamente— la discusión sobre las implicancias morales de esta medida, y sobre su carácter inconstitucional. No porque sean menos importantes, sino para demostrar que las estadísticas de las naciones que han implementado un “protocolo” igual, parecen desmontar éste que ha sido el principal argumento de los grupos a favor del “protocolo”: que los anticonceptivos y el aborto salvan vidas.

Miremos a España

El caso español es emblemático. Y solo él serviría para hacer agachar la cabeza de vergüenza a tales ministras. Veamos. En España se despenalizó el aborto en el año 1985 (Felipe González y el PSOE), y durante el primer año la demanda fue de 17,000 abortos (cifras oficiales). Pues bien, esa fue la cifra real que acabó con la mentira de los hipotéticos 300,000 abortos clandestinos que supuestamente se realizaban antes de la despenalización. De esta manera se comprobó que ese número astronómico solo fue un montaje para presionar a favor del “protocolo”. Y era tan falso que 25 años después ni siquiera se ha llegado a la mitad de esa cifra.

Con este antecedente, no es difícil darse cuenta que, así como fue falso para el caso español, hoy es igual de falso para el caso peruano donde las ONGs feministas han calculado 352,000 abortos clandestinos, según un polémico estudio de Delicia Ferrando (Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán). La campaña en España fue igual a la que se ha hecho en Perú: “anticonceptivos para no abortar”, y “aborto para no morir”. Sin embargo, los resultados han sido contrarios: más anticonceptivos, más abortos, y más muerte. ¿Cómo lo comprobamos? Volvamos al caso español. En 1997, (diez años después de la despenalización) se calculó que el 50% de mujeres españolas utilizaban anticonceptivos (estudios del equipo Daphne). ¿Ello redujo el aborto en 50%? ¿O siquiera en 20%? ¿O por lo menos en 10%? Ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario. Casi se triplicó. Las cifras oficiales registraron 49,500 abortos en ese año.

Se disparó

Esta tendencia debió ser considerada un problema de salud. Con estos datos, es claro que determinadas políticas de Estado nunca resolvieron el problema del aborto, más bien lo agudizaron. En vez de reducir el número de mujeres que recurrían al aborto, lo dispararon. ¿La solución? La que aplicó el gobierno español fue, paradójicamente: más anticonceptivos y más libertad para el aborto. Por eso a partir del año 2001 se legalizó la “píldora del día siguiente” y se repartieron 160,000 de ellas. ¿Con esto se detuvo la cifra de abortos? No. Una vez más, ocurrió todo lo contrario: ese año abortaron 70 mil mujeres. ¿Quizá hacían falta más anticonceptivos? Eso fue lo que ellos pensaron y unos años después: en el 2005, se distribuyeron 500,000 píldoras. ¿Por fin se redujo el número de abortos? No. Se volvió a disparar: 91,000 abortos. Entonces ¿qué hizo el gobierno? Liberalizó más el acceso a la píldora, y también al aborto. Así llegamos al 2011: se repartieron 700,00 píldoras, y se provocaron 118,000 abortos.

De estos datos, se infiere que no es que se buscó la despenalización porque cientos de miles de mujeres ya recurrían al aborto clandestino, y ponían en riesgo sus vidas. Lo que ocurrió más bien fue lo inverso. Ha sido la despenalización primero, y luego la liberalización del aborto, junto con otras políticas de planificación familiar, y educación sexual basada en la ideología de género, lo que ha conducido cada vez a más decenas de miles de mujeres al aborto.

España comenzó en 1985 despenalizando el aborto en tres supuestos (“terapéutico”, “eugenésico” y por violación sexual), pero que en la realidad acabaron generalizando el aborto. Es decir, comenzaron casi igual que el Perú hoy con su Guía Técnica para el aborto “terapéutico”, y frente a un coro de grupos aplaudiendo y desautorizando e insultando a quienes se atreven a advertir sobre el camino peligroso en el que nos estamos metiendo. Pues con esta “pequeña despenalización”, y todos los “controles” y “restricciones” entre 1985 y 2010 en España se ha “colado” nada menos que la escandalosa suma de 1,5 millones de abortos. España no necesitó más que aquella “despenalización” sobres tres causales absolutamente “excepcionales” y “controlables”. Y con ello se fueron un millón y medio de vidas. Pero eso sí, muchos se hicieron ricos con esta industria, como el tristemente célebre doctor Carlos Morín.

La última reforma

En el 2010 y con un nuevo gobierno del PSOE, esta vez con Rodríguez Zapatero, se modificó la legislación sobre el aborto, se pasó de una ley de supuestos a una ley de plazos. Se elevó el aborto a la categoría de derecho y la mujer pasó a tener libre disposición sobre el feto, por lo menos hasta la semana 22 del embarazo, simplemente aduciendo “riesgo para su salud” (ya ni siquiera para “su vida”). Y además las menores a partir de los 16 años podían abortar sin necesidad de consentimiento paterno. Todo esto, obviamente, no es más que el grosero botín de intereses ideológicos y económicos, que también están presentes en el caso peruano. Actualmente el gobierno del Partido Popular está buscando la manera de deshacer la ley de plazos y volver a la de supuestos, pero para muchos las diferencias entre estos dos escenarios son meramente un formalismo. España se ha dado cuenta que abordó un vehículo sin retorno. La pregunta es si a ese mismo vehículo también nos vamos a subir los peruanos.

Las declaraciones del P. Meloni que Cuarto Poder se negó a escuchar

El domingo 6 de julio el programa Cuarto Poder que se transmite por América TV, conducido por Sol Carreño y Augusto Thorndike, se negó escuchar las opiniones del Padre Augusto Meloni, sacerdote y doctor, y durante muchos años funcionario del Ministerio de Salud (MINSA) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La entrevista, si se puede llamar así, terminó siendo una permanente interrupción de la entrevistadora Sol Carreño para imponer sus ideas y señalar con total falta de ética y respeto hacia  su invitado “que engañaba a los oyentes”. Afirmación poco creíble y sin base en la realidad, pues Carreño es abogada y el P. Meloni hablaba de temas médicos y sanitarios. Tal fue la total falta de profesionalismo de la entrevistadora que al día siguiente se volvió tendencia en twitter cayéndole una lluvia de críticas por su falta de objetividad y parcialidad.

La “entrevista” puede verse en el siguiente link.

Las siguiente entrevista, fue realizada por Armando Canchaya, en RPP TV el día sábado 5 de julio. Gracias a ella podemos conocer las opiniones estrictamente profesionales del P. Meloni que desnudan las carencias del Protocolo del Aborto Terapéutico. La entrevista puede verse aquí.

¿Era necesaria una guía? ¿Es cierto que se estaba practicando de todas maneras? Era necesario estandarizar porque nos decía el viceministro que en algunos hospitales hacían abortos por malformaciones congénitas y justamente había que estandarizar para que cosas como estas no ocurran. ¿Era necesario?

P. Augusto Meloni (PAM): En realidad no. Me parece que no han hecho su trabajo bien. Esta guía es apresurada, con muchas deficiencias de redacción y de coherencia interna, incluso para el objetivo que percibe. De las 11 causales que mencionan. Las 2 primeras, que son directamente vinculadas a la gestación que afectan al niño y a la madre no necesitan junta [médica], según la propia guía. Y las otras que mencionan no están precisadas. Han mencionado entidades, médicas pero que no tienen precisión y muchas ellas son manejables. En el numero 3 mencionan, en estas consideraciones específicas la hiperémesis gravídica, es decir una madre que tiene vómitos y dice que si es refractaria al tratamiento con deterioro grave, hepático o renal había aborto terapéutico, pero no me dice qué tratamiento. Por tanto esta guía no puede ser guía porque no precisa. Actualmente existe alimentación parenteral y tratamiento médico suficiente para atenderla.

Pero ahí dice que hay un compromiso del hígado…

PAM: Pero no me mencionan, porque si el deterioro es grave es previo a la gestación o asociado a un elemento agudo en la gestación. Pero si esto es grave me tenían que decir qué va a hacer el ministerio luego de la gestación, luego del aborto para asegurar la salud de esa madre. ¿Le va a hacer trasplante renal o hepático?, si en ningún establecimiento de salud realizan este procedimiento. Decir que esta es la justificación, matar al niño, cuando no se garantiza y no se precisa cómo se va a defender la salud de la madre. Hay muchas personas que ahora en el Perú tienen deterioro hepático y renal grave, no solo las madres gestantes, hay varones, mujeres, niños, niñas, y hay que preguntar: ¿qué está haciendo el Ministerio de Salud para asegurar la salud de esas personas? Y no lo está haciendo y no lo está atendiendo y sin embargo eso aparece como justificación para el aborto.

Le pregunté al viceministro por la declaración del doctor Ugarte [Ex Ministro de Salud], quien dijo que hay un porcentaje de madres que tuvieron gripe porcina que se hubieran salvado si es que hubiese existido la guía.

PAM: Esa es una especulación de la imaginación del doctor Ugarte. Dentro de las causales no aparece gripe porcina que van surgiendo como ideas y múltiples otras causas.

Habló de tuberculosis drogo resistente…

PAM: Mencionan con respecto a los problemas respiratorios la causa 10. (…) Es un problema respiratorio grave bien tipificado. Lo que había que preguntarse si una mujer puede tener vida sexual activa y si es que puede salir gestando.

¿Y puede?

PAM: Lo más probable es que no porque es un deterioro tan grave que no va  a poder ni hablar. Con las justas se va a poder alimentar. Entonces ahí si está tipificado. Lo que estoy sosteniendo porque hay una discusión técnica específica que el común de la gente no lo entiende. Pero cuando se mencionan estas 11 causas, para las 2 primeras no piden junta médica, la 11 como ha mencionado es un cajón de sastres, de las que quedan de la 3ª a la 8 no están precisadas en cuanto a su gravedad, características de la enfermedad y son ambiguas y vagas y por esos problemas de salud actualmente el Ministerio de Salud no está ofreciendo un tratamiento que asegure la salud de esas personas. Con el mismo ejemplo del doctor Ugarte, de las personas con tuberculosos multidrogo resistente, que no solo afecta a las gestantes, la mortalidad por multidrogo resistentes es altísima en todas las poblaciones. Y el Ministerio de Salud actualmente no le está asegurando a esas personas una sobrevivencia.

Entonces, la idea es solo bajar la mortalidad de las gestantes…

PAM: Simplemente es artificialmente reducir un ratio, una tasa que es la mortalidad infantil que se construye sobre el total de nacidos vivos.Lo que quieren es que las mujeres no mueran durante ese periodo de gestación, que se mueran antes no importa, que se mueran después no importa para demostrar que hay menor tasa de mortalidad materna. En realidad es poco serio lo que han presentado. En el numeral 6 dice que esto ha sido consultado con las sociedades médicas en el año 2005, cerca de 9 años después la medicina ha avanzado y progresado y se remiten a un taller de opiniones de diletantes o médicos pero sin carácter específico para definir una guía. Y eso lo toman para construir este famoso punto 6.1 para definir las causales. Lo que es claro para cualquier profesional médico es que las dos primeras causas no necesitan junta médica, y las que necesitan junta médica no están precisas. Y agregan el punto 11 que es ambiguo. Y peor aún para los casos “precisados” el Ministerio de Salud a la población en general no está ofreciendo respuestas para estos problemas específicos.

¿Qué cargos ocupó en el ministerio?

PAM: He trabajado en el Ministerio de Salud por más de 10 años. He sido Director General en la Oficina de Planificación del Ministerio de Salud y Director General de la Oficina de Financiamientos, Inversiones y Cooperación Externa del ministerio. También he trabajado en la Organización Panamericana de Salud. He sido Vicepresidente del Consejo ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud, he trabajado y desarrollado proyectos con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. Actualmente, soy docente de la sección posgrado de la Universidad Cayetano Heredia.

Su posición no es religiosa…

PAM: Es estrictamente científica. No he dado ninguna referencia de mi confesión ni de mi fe. Le estoy hablando desde el plano estrictamente médico, sanitario, técnico que esta guía está mal elaborada.

Pero como fue el debate para aprobarla entonces…

PAM: En realidad las políticas públicas en salud han ido variando a nivel internacional y su repercusión a nivel nacional. En los 70 había mucho énfasis en la salud infantil (…) la hipótesis que había era que si se reducía la mortalidad infantil se iba a reducir la tasa de mortalidad. A menores hijos, menos muerte, mayor sobrevivencia. Pero no fue así. Entonces en los 80 empiezan las políticas de salud sexual y reproductiva que estaban directamente dirigidas a evitar embarazos, las políticas de planificación familiar, y en algunos países con menor nivel de conciencia incluyeron el aborto. Y ese debate poco a poco ha influido en Organismos No Gubernamentales (ONGs) locales que son el eco de las políticas impulsadas desde países “desarrollados” para promover el aborto indiscriminado. Esta guía es el primer paso de la ruta para promover el aborto indiscriminado con el pretexto de defender a la mujer. Pero en el Perú queremos la salud de la madre, del hombre, de los niños, de las niñas, es decir de toda la población. ¿El problema es si eliminar al niño es una terapia? El médico se forma para salvar vidas, ahora con esta guía, lo que se le plantea al médico es que en su recetario, en lugar de incluir medicinas que curan y sanan se ponga: “asesinemos a este niño” eso es lo que hará un medico para un problema que afecta a la gestante y que actualmente tiene manejo con el desarrollo de la medicina actual.

La trampa semántica del “aborto terapéutico”

Por César Félix Sánchez Martínez

El pasado viernes 27 de junio, el Ministerio de Salud emitió la Guía Técnica Nacional para la estandarización del procedimiento del llamado “aborto  terapéutico”. ¿Qué se puede desprender del asunto? ¿Estamos ante un simple proceso administrativo de rutina de un ministerio o existe un trasfondo mayor?

1. Los apuros misteriosos

Antes de intoxicar el debate con referencias confusas o efectistas cuyo único objetivo es manipular al público momentáneamente, es necesario ir hacia los principios, hacia los fundamentos.

La ley fundamental que regula la vida política de nuestro país es la Constitución de 1993, que establece en el artículo  2, del capítulo primero del título primero lo siguiente: El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece. Cualquier norma de rango menor que contradiga este aserto, implícita o explícitamente, es inconstitucional o nula, sea cual fuere el caso. Si los partidarios de la despenalización del aborto de cualquier índole – o de los sucedáneos que para efectos prácticos son lo mismo, como en este caso –desean implementar sus proyectos, pues deberán recurrir a los mecanismos usuales que establece nuestro ordenamiento jurídico para la reforma constitucional. Actuar de otra forma, aun si se trata de un organismo del estado, es poco menos que un golpe contra la Constitución.

Considerando que, respecto de esta Guía,  la Federación Médica Peruana –ente que reúne casi a la totalidad de los facultativos del país – ha dicho, por boca de su presidente Jesús Bonilla, que el “Protocolo no sirve para nada[1], rechazándolo de forma categórica, pues ciertamente crece la impresión de que se trata de un documento, en el mejor de los casos, precipitado y descabellado. ¿Será simplemente una chapuza administrativa de algún desavisado? ¿O existe alguna intención oculta?

2. Una entelequia abstracta y una  trampa semántica

Los defensores de la Guía –que, fuera de algunos opinólogos confundidos y mal informados y sus seguidores en las redes sociales, son curiosamente los que defienden también la despenalización general del aborto – sostienen que el aborto terapéutico en el Perú ya está  “regulado” desde 1924. El artículo de marras, el 119 del Código Penal, tipifica el aborto no punible –bajo ningún caso lo “legaliza” o “regula” -: No es punible el aborto practicado por un médico con el consentimiento de la mujer embarazada o de su representante legal, si lo tuviere, cuando es el único medio para salvar la vida de la gestante o para evitar en su salud un mal grave y permanente. No se menciona aquí ni legalización ni nada por el estilo, ni mucho menos el llamado “aborto terapéutico”, que –como veremos más adelante – no existe más que como trampa semántica. Aquí se reconoce la no punibilidad de un caso específico, por ejemplo cuando el aborto es consecuencia indirecta de un tratamiento realizado para evitar que la madre muera o padezca de un mal grave o permanente o cuando se recurre a él como última medida para evitar que eso suceda, haciéndose una importante salvedad: que es  cuando se trata  del único medio para salvar la vida de la gestante o evitar un mal grave y permanente. Implícitamente se atribuye el discernimiento de esta condición al médico, en particular, y a la ciencia médica en general.

Como lo saben bien los médicos, la situación con respecto a este único medio de salvar la vida ha variado –por obra de la ciencia médica – llegándose cada vez más a la situación en que el caso de una condición donde deba elegirse fáusticamente entre la vida del bebé o de la madre ha pasado a constituirse en una entelequia abstracta, un caso teórico casi imposible, más para ejemplos de casuística, acertijos capciosos e irresolubles o trampas semánticas con fines ideológicos, fabricadas para conmover y manipular al público. Aun en los casos improbables en que, por limitaciones en los recursos o cualesquiera motivos, se acerque un caso en algo a esta entelequia abstracta, pues dependerá del médico elegir la terapia más adecuada con el fin para tratar de salvar las dos vidas en juego, no siendo el efecto buscado la muerte del niño.  Será una decisión de quirófano, basada en las múltiples variables que ofrece el caso real, la condición existente. De ahí el rechazo por parte de los médicos peruanos a la Guía.

Congresista Verónika Mendoza

La congresista Verónika Mendoza Frisch –con el ánimo de falsificación histórica que caracteriza desde siempre a cierta izquierda radical peruana– sostiene la siguiente especie, en un artículo que ya desde su título refleja la carencia de ecuanimidad con la que fue escrito: “Se trata de una herramienta que va a permitir salvar la vida de decenas de mujeres cada año.  Sin embargo hay quienes se oponen a esto, hay quienes siguen creyendo que las mujeres no tenemos derechos, ni siquiera derecho a la vida, que somos sacrificables úteros andantes; lo creen y, lo que es peor, lo predican en nombre de Dios.”[2] Al margen del extravagante anacronismo de sostener que  “antes” –supongo que antes del 27 de junio– se consideraba que las mujeres no tenían derechos y eran meros úteros andantes, lo que más llama la atención es su afirmación fantástica de que con la Guía que no sirve para nada (según la Federación Médica del Perú) se salvarán “decenas de vidas de mujeres”. Ignora –o pretende ignorar – que el país latinoamericano con menor mortalidad materna y que cada vez presenta tasas mayores de reducción de este indicador es nada menos que Chile[3], cuyo código penal es más ajustado y exacto que el nuestro respecto al aborto, y lo prohíbe en toda circunstancia. El artículo del código penal chileno de 1931 era similar al peruano de 1924, pero fue enmendado en 1989, porque por razón del avance de la ciencia médica ya no era más justificable hablar de esa entelequia abstracta.

En resumen, el país latinoamericano  en donde hay una mayor reducción de la muerte materna, exhibiendo indicadores similares a naciones desarrolladas es un país que prohíbe de forma taxativa todo aborto. ¡Qué paradoja! ¿O no será que esa reducción no depende de protocolos ideológicos ideados por ONGs políticas de izquierda,  sino de reales mejoras en los servicios de salud? ¿No será, más aun, que, como lo demuestra la historia de la obstetricia y la medicina materno-infantil, los avances que logran estas reducciones se deben precisamente a evitar el camino cruel y fácil del mal llamado “aborto terapéutico” y alcanzar resultados justos integralmente?

Una trampa semántica es un concepto que, en esencia, no tiene significado, pero que es fabricado con la intención de ser utilizado, precisamente por su naturaleza difusa, para confundir a la opinión pública y manipularla, haciéndole tomar posiciones que, de aparecer claramente, serían repudiadas. En este caso, ya desde el nombre se presenta la incongruencia, una terapia busca preservar la vida humana, el aborto tiene como fin terminarla; peor aún, la realidad signada por ese nombre es una entelequia casi inexistente, irreductible a la praxis médica real en nuestros días. El nombre es falso y la realidad que ese nombre revela, inexistente. Pero el lobby abortista parece imitar a Humpty Dumpty, el personaje de A través del espejo:

.Cuando yo uso una palabra –insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso– quiere decir lo que yo quiero que diga…, ni más ni menos.

–La cuestión –insistió Alicia– es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.

–La cuestión –zanjó Humpty Dumpty– es saber quién es el que manda…, eso es todo.[4]


3. Una manipulación flagrante

El lobby abortista ha utilizado con fruición el caso L.C. como una forma de “concientizar” al público sobre la despenalización del aborto. El caso fue llevado por las ONGs abortistas incluso ante un organismo multilateral de la ONU, el CEDAW[5], que sancionó de forma “no vinculante” al Perú.

Se trata de L. C., una menor de 13 años que quedó embarazada producto de una violación, intentó luego suicidarse lanzándose del techo de su casa, sufriendo una lesión que le partió la médula espinal en dos. No fue intervenida inmediatamente al llegar al hospital, por una lesión en la zona de la incisión, además del embarazo. Los médicos deciden, después de analizar el caso, someter a la paciente a una operación electiva, eso es, a una operación de carácter no urgente y, por tanto, con una fecha programada ulteriormente. Paralelamente –y en circunstancias que revelan la existencia de un sospechoso asesoramiento externo al ámbito familiar de L. C., caracterizado por la extrema precariedad material – la familia de la paciente solicita en tres ocasiones  por escrito la realización de un “aborto terapéutico”. Pero al ser considerada la operación electiva y no urgente, la Junta Médica del hospital no cree conveniente ni necesaria la realización de tal procedimiento y rechaza esa solicitud en tres ocasiones. De todas formas y tratándose de una médula cercenada, la operación no tenía como fin la curación de L. C., sino acelerar una mejora en la calidad de vida en aspectos puntuales y reducir la morbilidad ulterior. Tiempo después, L.C. sufre un aborto espontáneo. La operación se realiza posteriormente y –aparentemente– no trajo el resultado óptimo que se esperaba. Según la opinión personal del doctor Alfredo Guerreros, subdirector del Hospital Daniel Alcides Carrión de El Callao –donde ocurrieron estos hechos, pero durante una gestión anterior –, él hubiera hecho la intervención inmediatamente, a pesar de la lesión detectada, pero con respecto a practicar el aborto, “se le hace muy difícil pensar en eso”[6]. En todo caso, queda claro que de haberse realizado el aborto, en cualquier circunstancia o tiempo, L. C. jamás habría podido revertir las consecuencias de una médula cercenada.

Queda claro, además, que, aun de haberse producido una negligencia por parte de la Junta Médica al no operar inmediatamente, esta negligencia no puede ser achacable ni a la no práctica del aborto ni mucho menos a la no existencia de un protocolo, pues es probable que –dada la índole de la decisión que se tomó y la presencia de la otra lesión detectada –, hubiera podido también diferirse la operación, incluso existiendo una guía.

Resulta curioso, en este sentido, comprobar que antes del 27 de junio –ese día que pro-abortistas como la congresista Mendoza parecen considerar como el inicio de una nueva medida de los tiempos de alcance cósmico– ya existían, según el diario La República del 14 de junio del 2014, 17 guías internas en hospitales del país, referidas a los casos donde podría incurrirse en el mal llamado “aborto terapéutico”[7].

¿A qué viene, entonces, este parto de los montes, que probablemente en los próximos días no varíe en apariencia en nada la situación actualmente existente?

4. Trasvase ideológico inadvertido: una vieja trampa

Alertaba el profesor Plinio Correa de Oliveira en 1966, contra un proceso de guerra ideológica bastante insidioso, que consistía en una llamada aparentemente pacífica e inocua al diálogo por parte –en aquel tiempo – del totalitarismo comunista, pero cuyo truco consistía en iniciar ese diálogo a partir de categorías y conceptos creados por el totalitarismo, para así lograr que el opositor dialogante, en menos tiempo de lo que podía imaginarse y a fuerza de “dialogar” con categorías contaminadas, acabe reducido a la impotencia y a la confusión o, peor aún, convertido en un “compañero de ruta”[8].

Podemos comprobarlo con la trampa semántica del “aborto terapéutico”, cuya aceptación mediática abre el camino a la aceptación de las otras formas de este delito entre la opinión pública.

El fin de la Guía Técnica sería, entonces, generar las condiciones para un trasvase ideológico que abra las puertas para la despenalización absoluta del aborto. De ahí que abortistas maximalistas como PROMSEX y otras ONGs hayan “saludado” su aparición, aunque en teoría, no ofrecería mayores cambios. Mientras saludan la Guía Técnica, preparan y difunden la campaña Déjala decidir, a favor de la despenalización del aborto por violación. Y cuando llegue esa despenalización, prepararán ulteriores campañas hasta hacerlo totalmente libre, manipulando en cada escalón a sectores moderados, a los que sucesivamente irán engañando, primero, y luego trasvasando.

Tienen que quedar claras para la opinión pública las verdaderas intenciones de quienes están detrás de la Guía Técnica.

El trasvase ideológico explica la presencia en la Guía de términos como “contenido uterino” para referirse al concebido (6.7) y en el punto 6.5, la mención a notorias categorías del enfoque de género proabortista, anti-familia y de progenie neomarxista como “derechos sexuales y reproductivos” o “igualdad y no discriminación”.

Especialmente sugerente resulta el punto 11, mencionado entre las “entidades clínicas” o causas en las que el aborto podría ser el único medio para salvar la vida de la gestante: “Cualquier otra patología materna que ponga en riesgo la vida de la gestante o genere en su salud un mal grave y permanente, debidamente fundamentada por la Junta Médica”.

Aquí volvemos a la  Junta Médica de siempre. Bien mirado, este solo punto señala la inutilidad esencial de la Guía misma. A no ser, claro está,  que las intenciones sean otras. Y se abre además una inquietante puerta para abusos y extrapolaciones.

Ya se había intentado unos años la misma maniobra mediante un “Protocolo para el Manejo de Casos de Interrupción Legal del Embarazo” de febrero del 2008, emitido por la dirección de salud del gobierno regional de Arequipa, presidido por Juan Manuel Guillén, actualmente denunciado  por corrupción. Allí, la cláusula sorpresa era la siguiente: 2.24. Trastornos mentales severos y otros procesos clínicos que serán dictaminados por una Junta Médica porque ponen en riesgo la vida y la salud de la gestante. Ante el rechazo de diversos sectores de la opinión pública  y dos informes en contra, uno de la Defensoría del Pueblo y otro del Ministerio de Justicia que señalaba su directa oposición al derecho a la vida consagrado  en la Constitución, la propuesta –totalmente imprevista y orientada a introducirlo de contrabando– tuvo que ser rápidamente desechada. [9]

Ahora el gobierno de Ollanta Humala – contradiciendo de forma más  que elocuente  sus promesas de campaña e incluso, aparentemente, sus convicciones particulares sobre la materia[10] – pero en sintonía con los diversos sectores radicales que rodeaban su entorno político y con diversos organismos internacionales, ha introducido el primer gran avance de la causa abortista en la historia del Perú.

5. Lo que en verdad ocurre

La estrategia abortista consiste en desacreditar a los opositores del aborto considerando sus argumentos –aun si son puramente jurídicos o científicos – como religiosos y a ellos mismos como fundamentalistas o enfermos mentales. Rechazan con descalificaciones personales cualquier alusión a principios, sean jurídicos o morales, y reducen el nivel a lo particular y a lo engañoso, al slogan fácil pero sin fundamento. Como hemos visto, el lobby abortista no vacila, incluso, en hacer uso sistemático de casos particulares manipulados para engañar a la opinión pública y presionar a los políticos. Prefigurando la actitud de las feministas y abortistas en otros lugares de Latinoamérica (que involucra vandalismo y ataques a iglesias y fieles católicos[11]), aquí empiezan a manifestarse los primeros indicios de una gran intolerancia y agresividad contra la opinión pública pro-vida  y contra sus voceros.

El lobby proabortista ha logrado una primera gran victoria en el Perú. El fin inmediato de la Guía, lejos de ser técnico o humanitario, es político: lograr un trasvase ideológico de la opinión pública e iniciar la aceptación legal del aborto.

No es una mera coincidencia que la Guía se apruebe precisamente en el mismo tiempo en que se ha logrado introducir un  intenso  debate respecto de la Unión Civil para personas del mismo sexo, cuyo proyecto de ley se discutirá en la próxima legislatura. Ambas forman parte del proceso de reingeniería social de dimensiones globales, cuyo objetivo es redefinir la misma fábrica de lo humano, obliterar los últimos vestigios de la vieja verdad clásica de la sociabilidad natural del hombre y reemplazarlos por un a-nomos signado por la absoluta arbitrariedad. De ahí el entusiasmo que ambas medidas despiertan en los sectores políticos herederos del totalitarismo comunista; sería la utopía máxima del estatismo, ya no el ingenuo que buscaba la revolución controlando simplemente los medios de producción, sino uno más profundo e insidioso, orientado a constituir al Estado en el árbitro único y supremo de las realidades más básicas de la vida humana: decidir mediante una Ley autojustificada y autoinmpuesta, quién es persona y cuándo comienza o acaba la vida y qué realidad puede ser definida como familia, sin tener en cuenta las voces de la ciencia, de la tradición o de cualquier idea teleológica o extrajurídica de moral.

El totalitarismo ha triunfado en el Perú en esta ocasión. Y eso nos demuestra una vez más una verdad olvidada: sus corifeos no vacilan en mentir, imponer sus designios aun contra la Constitución y asesinar mediáticamente y difamar a sus opositores; para ellos, ineluctablemente, “fuera del poder todo es ilusión”.

Corresponde a la opinión pública precaverse contra el lobby abortista, comprendiendo que sus maniobras de campaña  no son simplemente un proceso administrativo ministerial o una ley sobre temas patrimoniales, sino pasos en el proceso de construcción de una utopía anárquica y antihumana.


[1] Dr. Jesús Bonilla, entrevista en Canal N, 30 de junio del 2014,

https://www.youtube.com/watch?v=Nu4cGLgWZvU#t=146 Aparte de la Federación Médica Peruana, han manifestado su rechazo el Colegio Médico del Perú, el Cuerpo Médico del Instituto Nacional Materno-Perinatal, el Cuerpo Médico del  Hospital  Loayza,  entre otros.

[2] Verónika Mendoza Frisch,  Cipriani no irá al infierno,

https://veronikamendoza.lamula.pe/2014/06/30/cipriani-no-ira-al-infierno/veronikamendoza/

[3] “En el caso de Chile, estudios más recientes, como el Estado Mundial de la Infancia, de Unicef, reportan un descenso todavía mayor en la RMM (reducción de muerte materna), con 18 muertes por cada 100.000 n.v. en 2009, manteniendo así la tendencia decreciente que tuvo inicio en la década de 1990, cuando se llegaron a registrar 41 muertes por cada 100.000 n.v. Edigio Crotti, representante de Unicef para Chile, afirma que el país exhibe indicadores similares a los de naciones desarrolladas, gracias a que en los últimos 50 años se ha realizado una inversión permanente en el área de salud materno-infantil, lo que contribuyó a aumentar la atención profesional del parto y a reducir las enfermedades que complican el embarazo, parto y puerperio”, Centro Latino-Americano em Sexualidade e Direitos Humanos,  Mortalidad materna en América Latina, http://www.clam.org.br/publique/cgi/cgilua.exe/sys/start.htm?infoid=8676

[4] Lewis Carroll,  A través del espejo (1871), cap. 6

[5] Conference for the End of Discrimination against Women, por sus siglas en inglés. Defiende la despenalización absoluta del aborto y el enfoque de género. Sobre su intervención en el caso L. C.: http://www.cladem.org/infocom/articulos/125-caso-lc-vs-peru-comite-cedaw

[6] A pesar de la evidente parcialidad del reportaje –que en algunos casos llega a la manipular, editar e inducir respuestas durante la parte más importante, esto es, la explicación por parte del subdirector del nosocomio de las características del caso –,  puede fácilmente percibirse la instrumentalización tendenciosa (rayana con la mentira) de la tragedia de L.C. por parte de los pro-abortistas en el siguiente reportaje, emitido por  el programa Cuarto Poder en 2009: Primera parte https://www.youtube.com/watch?v=S32Z6s0u_DE , segunda parte:  https://www.youtube.com/watch?v=gSdNUDXhrw4 .

[7] http://www.larepublica.pe/14-06-2014/onu-evaluara-al-peru-el-1-de-julio-por-aborto-terapeutico

[8]Plinio Correa de Oliveira, “Trasvase ideológico inadvertido y diálogo”, en Verbo, serie V, números 42-43, Fundación Speiro, Madrid, 1966, pp. 77-165

[9] Es interesante revisar que, entre  las demás causales de aborto terapéutico presentes en el protocolo arequipeño del 2008, antecedente directo de la Guía actual y realizado con la asesoría de PROMSEX y  otras organizaciones y figuras abortistas, no se encuentra ningún caso clínico semejante al de L. C. ¿Indicio de que en verdad en ese caso el aborto terapéutico no era el único medio para preservar la vida de la madre o su salud de algún mal grave y permanente? La Guía actual se cura en salud al poner, en singular diferencia con su antecedente arequipeño, lesión neurológica severa que empeora con el embarazo. Una razón muy elocuente que revela la manipulación del caso.

[10] “Humala se proclama ‘católico conservador’ ”,  Diario 16, 22 de marzo del 2011 http://diario16.pe/noticia/2606-humala-se-proclama-cataolico-conservador. “Estas mismas palabras las repitió el aspirante presidencial al término de la reunión. Además, aseguró que el plan de Gobierno de su partido tiene muchas coincidencias con los preceptos doctrinarios esgrimidos por Cipriani. “Nosotros hemos expuesto, en los temas controversiales, como el matrimonio de homosexuales, que nosotros pertenecemos a una familia católica, conservadora, y creemos que la familia es el núcleo de la sociedad, conformado por el hombre, la mujer y los hijos. En el tema del aborto, hemos expuesto que creemos en la defensa de la vida”, puntualizó.”.  Sobran los comentarios.

[11]Existen elocuentes testimonios  de  los ataques a las catedrales y agresión física a los fieles en  San Juan https://www.youtube.com/watch?v=ZVbGzFS9k94, Neuquén https://www.youtube.com/watch?v=zfu8oAD3j9w, y  Posadas en Argentina https://www.youtube.com/watch?v=V_4Tr3yyC_I Todos estos ataques fueron obra de grupos feministas y abortistas explícitos que acostumbran culminar así sus eventos de agitación y propaganda.